Por fin se descubre qué era eso de “la nueva política”. Muy simple. Una incontinente verborrea que lleva a los políticos, de todos los colores, a decir lo que piensan en Twitter. Tratar asuntos de Gobierno en 140 caracteres y enlazar las noticias que favorecen.

Cuando solo falta un día para que el debate de investidura dé comienzo, Pablo Iglesias y Pedro Sánchez se tiran los tuits a la cara sin ningún tipo de remilgo.

El primero, como suele ser habitual, ha sido el líder de Podemos. Ha acusado de falta de seriedad el PSOE sobre la propuesta que les han enviado para negociar su abstención.

Acto seguido, y manteniendo el juego que han decidido tener los políticos españoles en las redes sociales, Pedro Sánchez ha vuelto a insistir en la idea de que lo mejor es que no esté Mariano Rajoy.

Por cierto, hablando de Rajoy, el presidente en funciones, mientras, sigue mandando mensajes sobre su intención de formar Gobierno. No cita a nadie, y nadie le cita a él. Soledad tuitera se llama.

Hablando de pactos y acuerdos, desde la cuenta oficial del PSOE en el Congreso han enviado su propuesta a En Comú Podem.

Estos han tirado de ingenio y humor para contestar, también a través de Twitter, e insinuar que el único cambio ha sido la portada.

A todo esto, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, también ha tenido la mañana tuitera. Entre otros enlaces, ha rescatado las palabras de Felipe González para dejar claro que nadie debería boicotear acuerdos.

La cordura

Entre tanta indirecta directa y recado al pajarito, al menos este fin de semana se vivió un acto de cordura entre la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena y la portavoz de C´s, Begoña Villacís.

Tras una pintada ofensiva en la pared de su casa, la alcaldesa le mandó ánimos, y Villacís respondió también con gran altura de miras.

No todo iban a ser cuestiones inconexas para incendiar Twitter.