Los chinos ya no podrán disfrutar de los famosos grumos de cacao en la leche. Cola Cao ha abandonado China y ha vendido su fábrica a Liwayway, el grupo empresarial filipino de la familia Chan.

Según publica Philstar, Liwayway Holdings ha adquirido la fábrica de Cola Cao en China por casi 12 millones de euros para embarcarse en un proceso de expansión empresarial. A pesar de que la mayoría de las empresas manufactureras están saliendo del gigante asiático debido a la desaceleración de su economía y al aumento de sus costes laborales, Liwayway pretende fortalecerse en el mercado chino a través de su marca Oishi.

La empresa de la familia Ferrero Jordi ha decidido abandonar China, donde contaban con una fábrica operativa desde hace 25 años. Idilia Foods, compañía propietaria de Cola Cao y Nocilla que surgió tras la escisión de Nutrexpa en 2014, ha vendido el negocio a Liwayway para explorar nuevos mercados y centrarse en su actividad principal, que es producir alimentos elaborados con cacao.

La planta, situada en la ciudad de Tianjin, fue inaugurada en 1990 y pertenecía a Gao Le Gao, la filial del grupo Idilia en China, muy famosa en algunas regiones del país. Gao Le Gao fue elegida a finales de los 80 por Nutrexpa para comercializar cacao en polvo español. Para adaptarse a los gustos de los consumidores chinos, se comercializaron variedades con sabores a fresa, plátano, vainilla, melocotón y naranja.

Con el paso de los años, Gao Le Gao se ha alejado del negocio original para vender snacks, galletas y pastelitos, relegando a las ventas de cacao en polvo a un 25% del volumen de negocio local. Todo esto, más las pérdidas económicas de la filial, que en 2013 llegaron a un millón de euros, han llevado a la venta a Liwayway.

Liwayway Holdings a través de su marca Oishi se dedica principalmente a la producción de snacks, patatas fritas, bebidas y caramelos, por lo que su línea de negocio se aproxima a la que había desarrollado Gao Le Gao en los últimos años. Liwayway tiene previsto invertir unos ocho millones de dólares en la planta de Tianjin, donde mantendrá la plantilla actual de 200 empleados. Además, a partir de ahora producirá más de 100 productos alimenticios para aperitivos y bebidas.

La empresa de la familia Chan comenzó a operar en Filipinas en 1946 vendiendo almidón y café, para pasar a comerciar con snacks varias décadas después. En 1993 comenzó su expansión internacional aventurándose en suelo chino. A día de hoy cuenta con 18.000 empleados y con 16 plantas en China que forman parte de un total de 29 repartidas por ocho países del sudeste asiático.