El presidente ejecutivo de Telefónica, César Alierta, ha tratado de aplacar los ánimos pesimistas del mercado, que ha recibido con pérdidas bursátiles sus resultados anuales. A la bajada del 8,5% en el beneficio se le ha sumado cierta desconfianza de los inversores ante posibles cambios en la forma de pagar los dividendos de la compañía. El empresario ha defendido la continuidad del dividendo de 0,75 euros por acción.

Cuando Benjamin Franklin escribió una de sus frases más famosas, César Alierta todavía no estaba allí. Si hubieran compartido siglo quizás a las dos únicas cosas seguras que hay en el mundo -“la muerte y los impuestos”- Franklin tendría que haberle añadido otra: el dividendo de Telefónica.

“Hemos hecho los números”, ha advertido Alierta durante su rueda de prensa posterior a la presentación de resultados. El dividendo va a ser “75 céntimos de euro en los próximos 10 años”, ha indicado el presidente, al tiempo que ha deslizado que esta política de retribución al accionista se mantendrá mientras él sea la máxima autoridad en Telefónica.

Alierta ha tenido que acudir a apagar los fuegos de los inversores, que han recibido con recelos la posibilidad que los accionistas cobren su retribución mediante scrip dividend si se tuerce la operación de venta de O2. Lo que ha aclarado el máximo responsable de Telefónica en varias ocasiones es que tan sólo parte del dividendo, 35 céntimos, se aportaría en acciones, siempre que los propietarios de los títulos estuvieran de acuerdo.

En cualquier caso, se trata de un horizonte poco probable y que no se repetirá en 2017 ni en años sucesivos, cuando los 75 céntimos por acción se abonarán en dinero.

“Si hay un dividendo seguro es el de Telefónica”, ha zanjado Alierta, lo que no ha impedido una caída del 3,17% del valor de sus títulos durante la última sesión bursátil.

César Alierta: “La acción de Telefónica está tirada”

La acción de Telefónica “está tirada”, ha dicho en referencia a su bajo precio. En opinión del presidente de Telefónica, los mercados no están reconociendo ni la labor de la compañía ni el potencial de crecimiento que tiene.

“No puedo entender por qué la gente no está comprando acciones. Something is not working”, ha precisado.

De hecho, el presidente de Telefónica ha criticado que ni el FMI ni la OCDE ni la UE reconocen el poder de la industria tecnológica y de las telecomunicaciones. “Siguen sin ver el potencial de crecimiento económico que representa ya la digitalización de la industria y de la economía”, ha subrayado.

También ha cargado contra aquellos que cuestionan su posición en Brasil, habida cuenta de la ralentización económica que está experimentando el país suramericano. “Brasil va bien”, ha asegurado, frente a la opinión negativa de los bancos de inversión, que “no tienen ni idea” de cómo va el país. “Nosotros no tenemos a dos economistas en Sao Paulo en un cuarto oscuro haciendo números”, ha concluido Alierta.

Resultados

El balance de 2015 incluye un beneficio neto de 2.745 millones de euros, un 8,5% menos que en 2014. Esta merma se explica por los 3.122 millones que ha tenido que provisionar la empresa, la gran mayoría (2.896 millones) para retribuir al personal que se acoja a un plan de bajas incentivadas.

Por su parte, los ingresos han crecido un 4% hasta quedarse en 47.219 millones de euros.

El consejero delegado de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha defendido el potencial de telefónica de cara al futuro. “Estamos dándonos cuenta de que los clientes nos están pidiendo más velocidad y más capacidad, y están dispuestos a pagar más”, ha resumido.

Una parte del éxito de Telefónica ha provenido del cambio que han percibido en el negocio, de acuerdo con Álvarez-Pallete, ya que la compañía ha conseguido pasar de “fábrica de minutos a fábrica de gigabytes”.

César Alierta: “Vamos a ser la primera cadena del mundo en contenidos en español y portugués”

El audiovisual es otro sector en el que la compañía espera seguir consolidando su posición. “Estoy totalmente convencido de que vamos a ser la primera cadena del mundo en contenidos en español y portugués. En el mundo va a haber 4 cadenas importantes de televisión de pago, y una de ellas va a ser Movistar”, ha afirmado César Alierta.

Además, otra “gran palanca” para Telefónica, según Álvarez-Pallete, va a ser la monetización de los datos de los clientes.

En este sentido, Alierta ha abogado por un cambio de modelo en la retribución a los medios de comunicación que reconozca la propiedad intelectual de los contenidos que se consumen, ya que en la actualidad hay intermediarios que se están quedando con la facturación de la publicidad que debería ir a los portales. El presidente de Telefónica ha avanzado que está trabajando con la industria mediática para ofrecer soluciones que consigan limitar las ganancias de estos intermediarios.

Con respecto a la salida a bolsa de la filial de infraestructura de red recién constituida por Telefónica, Telxius, los ejecutivos de la empresa han dejado para después de Semana Santa las novedades. Por el momento no pueden ofrecer cifras, ya que todavía se está construyendo la compañía.

El que no tiene visos de salir del perímetro de Telefónica es su propio presidente. Preguntado acerca de su continuidad, y dada la oleada de renovaciones de cargos de consejeros que se avecina, Alierta se ha mostrado tranquilo. “Desde que fui elegido en el año 2000 mi puesto está a disposición del Consejo [de Administración] cuando quiera”, ha contestado.