La exalcaldesa de Valencia y senadora, Rita Barberá, ha afirmado este jueves que dice “muy clarito” y “muy fuerte” que no dimite “pese a las ansias irrefrenables de la izquierda” para que “desaparezca de la política” porque no sabe de lo que se le acusa. “Ni me lo planteo”, ha recalcado.

Así lo ha indicado en una rueda de prensa tras su primera intervención pública después de la ‘Operación Taula’, en la que ha apuntado: “a pesar de las ansias irrefrenables de la izquierda para lapidarme de la política, que desaparezca, les voy a decir muy clarito y muy fuerte que no dimito ni me lo planteo“.

Tampoco conoce “nada” de lo que se le acusa porque existe secreto de sumario y ese “es el quid de la cuestión”. “No he hecho ningún delito o ilícito. Sí he sufrido mucha condena mediática”, ha manifestado.

Nada que ver con Aguirre

Además, la exalcaldesa ha subrayado que si alguien tiene la “tentación” de compararle con Esperanza Aguirre se equivoca. Ha explicado que la dirigente madrileña ha dimitido como presidenta del PP de Madrid, de un cargo orgánico pero no institucional, mientras que ella no tiene cargo orgánico del que dimitir –Esperanza Aguirre sigue como portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid y ya ha advertido de que permanecerá en el cargo hasta final de legislatura–.

Por otro lado, ha considerado que algunos compañeros del PP que le han pedido explicaciones y que, incluso, han insinuado que se vaya, se han “precipitado”. Y les ha reclamado: “Tranquilidad y sosiego, yo también he sido antes perjudicada”.

La ex primera edil ha reconocido que ha encontrado estos pronunciamientos “precipitados” pero ha agregado. “Puedo entenderlo; llevo 40 años haciendo este partido y sé lo que cuesta el esfuerzo por el complicadísimo momento que estamos viviendo, que está viviendo España y por el trato que estamos recibiendo”.

Ha agregado que con estos compañeros que le han solicitado explicaciones públicas ha hablado –ya sea personalmente, por teléfono o mensaje– y ha apuntado que “ellos, quizás, se han visto perjudicados”.

Ante esta posibilidad, ha aseverado: “Tranquilidad y sosiego; yo también he sido antes perjudicada; sosiego y templanza, hay un foco brutal sobre el PP. La templanza y el sosiego en un dirigente político son fundamentales porque, si no, no se pueden acometer las grandes crisis”, ha sentenciado.