Euskaltel cerró 2015 con un beneficio neto de 7,2 millones, incluyendo los gastos de la salida a Bolsa y de la operación de compra de R, y, de ajustarse esos gastos, el resultado se hubiera elevado a 49,6 millones frente a los 42,4 millones obtenidos en 2014. Además, en el pasado ejercicio el operador vasco ha logrado, por primera vez, desde 2012, un crecimiento de los ingresos, que ha sido del 2,1% hasta alcanzar los 327,8 millones.

El operador vasco de telecomunicaciones ha hecho públicas este jueves sus cuentas correspondientes a 2015, ejercicio en el que la compañía salió a Bolsa y adquirió el operador gallego de cable R.

Euskaltel concluyó 2015 con beneficios, ya que, hasta el primer semestre había cerrado con unas pérdidas de 18,4 millones de euros como consecuencia de los costes asociados a su salida a Bolsa. Finalmente, ha logrado un resultado neto de 7,2 millones, incluyendo los gastos tanto de su entrada en el mercado bursátil como de la compra de R y, si se excluyen, hubiera obtenido 49,6 millones, una cifra superior en un 16,9% a la de 2014 (42,4 millones).

El operador ha destacado que, desde el punto de vista de negocio, ha completado un “año muy positivo”, con un crecimiento del 2,1% respecto al ejercicio anterior, incremento debido principalmente al “excelente comportamiento” en la contratación de telefonía móvil, que ha crecido en cerca de 100.000 nuevas líneas en 2015, alcanzando el liderazgo en telefonía móvil en los hogares vascos; y, por otro lado, al crecimiento del 1,76% en los productos de banda ancha – en los que Euskaltel es líder – y del 5,78% en los productos de televisión.

Euskaltel ha subrayado que 2015 ha supuesto la confirmación de “un cambio de tendencia” en la evolución del negocio, que, según ha apuntado, ya empezó a vislumbrarse en el mercado residencial a principios de año. Por lo tanto, ha sido el primer año, desde 2012, en el que Euskaltel crece en ingresos hasta los 327,8 millones, frente a los 321,2 millones de 2014 y, si se incluyen los ingresos de R en el mes de diciembre, tras la integración del operador de cable gallego en Euskaltel, se alcanzó la cifra de 349,4 millones (+ 8,8%).

El Ebitda ajustado de Euskaltel -que no incorpora el efecto de los gastos relacionados con la salida a Bolsa ni con la operación de adquisición de R Cable -, ascendió a 158,1 millones en 2015, lo que supone un incremento del 1,5% respecto a 2014. En el balance consolidado alcanza el 7,1% de incremento, con 167 millones, con un margen sobre ingresos del 47,8%. Estos resultados, según ha apuntado el operador, demuestran “el éxito” en la gestión de costes operativos y de las medidas de eficiencia puestas en marcha en los ejercicios precedentes.

Inversiones

Por otra parte, las inversiones realizadas en el ejercicio 2015 fueron 46,9 millones, un 11% superiores a las de 2014 y, si se suman las realizadas por R en diciembre, ascienden a 53,1 millones, cifra superior a la de 2014 en 10,9 millones, un 25,9% más.

Este incremento se debe a que en 2015 se han acometido o empezado a acometer proyectos “relevantes” como el plan de despliegue de 51.000 viviendas y de 37 polígonos industriales, la migración de las plataformas de voz fija a soluciones IP, el aumento de las velocidades en banda ancha, el proyecto WiFi Kalean, las nuevas funcionalidades del servicio de Televisión, así como el inicio del despliegue de la red propia 4G.

“Son proyectos que suponen innovaciones tecnológicas y orientadas al cliente, que le van a permitir disfrutar de los mejores servicios en los próximos años e incrementar la oferta comercial en los años venideros”, ha precisado.

El ratio de conversión del Cash Flow Operativo fue del 68,2%, lo que supone, según ha subrayado Euskaltel, mantener una “posición de liderazgo” en comparación con las empresas similares del sector en Europa. El CFO ajustado fue de 111,3 millones, que alcanzaron los 113,8 millones en el balance consolidado con R, un 0,2% superior a 2014.

El operador ha explicado que esta mejor conversión del flujo de caja es debida, fundamentalmente, a disponer de una red propia de fibra de nueva generación y a la estrategia de negocio de la compañía, que permiten al operador concentrar sus inversiones de capital en el mantenimiento y en la adquisición de clientes en lugar de en nuevos proyectos intensivos en capital.