La eléctrica gana un 4% en 2015, hasta los 2.421 millones de euros; sube un 4% el dividendo tras cuatro años congelado; y lanza un nuevo plan estratégico para elevar el beneficio un 6% cada año hasta 2020.

Iberdrola cumple sus objetivos por adelantado y se dispone a acelerar el crecimiento. La eléctrica elevó su beneficio neto hasta los 2.421 millones de euros en 2015, lo que supone un incremento del 4,1%; y alcanzó un resultado bruto de explotación (ebitda) de 7.305 millones, un 4,9%. Unas cifras con las que la compañía alcanza con un año de antelación los objetivos fijados en su anterior plan estratégico que inicialmente tenía una vigencia entre 2014 y 2016.

Primer aumento del dividendo desde 2011

Con estos mimbres, la compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán ha anunciado un incremento del dividendo tras acumular cuatro años de congelación. La eléctrica elevará la retribución al accionista hasta los 0,28 euros por título con cargo a las cuentas de 2015, un 4% más que los 0,27 euros en que el dividendo se ha mantenido invariable desde 2011.

Iberdrola ya distribuyó en enero un dividendo de 0,127 euros por acción, a los que se sumará otros 0,03 euros brutos en efectivo el próximo julio y otros 0,123 euros por título a través de scrip dividend (en este caso, los accionistas pueden elegir cobrar en efectivo o en acciones). “Es una muestra de confianza que tenemos en nuestro plan de negocio y con lo que cumplimos nuestro compromiso de acompañar el dividendo a la evolución de los resultados”, ha subrayado Sánchez Galán en una conferencia con analistas.

Un plan de crecimiento hasta 2020

Con el anterior plan estratégico cumplido con un año de antelación, Iberdrola ha presentado hoy las guías del proyecto de la compañía para el periodo 2016-2020 en el que muestra su apuesta por el crecimiento.

La eléctrica lanzará un plan de inversiones de 24.000 millones de euros en los próximos cinco años (el anterior plan estratégico se contemplaba inicialmente inversiones por 9.600 millones). El 70% de todas las inversiones, hasta un total de 17.000 millones, se destinará a crecimiento, frente a los 7.000 millones para tareas de mantenimiento del negocio actual. El 90% de las inversiones previstas (22.000 millones) ya están comprometidas en el próximo lustro.

La compañía concentrará el 46% de su esfuerzo inversor al negocio de redes, el 33% a renovables y el 3% a generación eléctrica regulada, con el objetivo de que estas actividades aporten el 81% del ebitda al cierre de 2020. En paralelo, por divisas, las inversiones se distribuirán en dólares (43%), libras (35%), euros (20%) y otros (2%).

Con este nuevo impulso al crecimiento, Iberdrola prevé elevar tanto su ebitda como su beneficio neto a razón de un 6% de media cada año. Una evolución que, según subraya la eléctrica, permitirá elevar de nuevo los dividendos en los próximos ejercicios.