El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa, y su “número dos” y ex director financiero de la entidad, Ildefonso Sánchez Barcoj, comparecerán este miércoles ante la juez de instrucción número 45 de Madrid, Luisa María Prieto, por los presuntos sobresueldos recibidos por la cúpula de la antigua caja.

Ambos declararán en los juzgados de la madrileña Plaza de Castilla en calidad de investigados -término con el que se conoce a la figura del imputado tras la reforma del Código Penal- después de que Anticorrupción denunciase irregularidades en Caja Madrid, hoy integrada en Bankia.

En enero de 2015, la Fiscalía presentó una querella contra Blesa y Sánchez Barcoj por las presuntas retribuciones que percibió la cúpula de la extinta entidad entre 2007 y 2010 y que, según el FROB, pudieron suponer un perjuicio de unos 14,8 millones de euros.

Tanto el informe del FROB como los correos electrónicos de la excúpula de la caja reconocen la existencia de unas tarjetas “black”, la entrega de relojes de 12.000 euros a consejeros y canjeables por cheques regalo de El Corte Inglés, así como dietas a directivos o la fórmula para indemnizar al ex secretario general de la entidad Enrique de la Torre.

Según la documentación a la que tuvo acceso Efe, De la Torre se quejaba en 2009 en un correo a Blesa de que la organización sólo funcionaba para el citado Blesa, y recordaba al presidente que él mismo le había reconocido que cobraría por su cese.

En estos hechos Anticorrupción percibe indicios de delito, que finalmente serán instruidos en los juzgados de Plaza de Castilla tras meses de demora, y después de que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu se inhibiese del proceso, que no afecta ni a la entidad ni al periodo que investigó como instructor del caso Bankia.