El pacto entre PSOE y Ciudadanos garantiza que no se llevará a cabo ningún recorte en el gasto social de España. Este objetivo viene acompañado de una mayor flexibilidad en el cumplimiento de los límites del gasto ya que se plantea 2017, y no el presente ejercicio, como horizonte para culminar la reducción del déficit hasta quedarse por debajo del 3% del Producto Interior Bruto (PIB). Todo ello, claro, con permiso de la UE.

Se acabaron los recortes. Ese es el ambicioso proyecto que incluye el acuerdo de Gobierno entre PSOE y Ciudadanos.

“La consolidación de las cuentas públicas no se puede hacer a costa de reducir aún más nuestros niveles de bienestar, por lo que no se llevará a cabo ningún recorte de gasto social. Tras años de austeridad que han deteriorado los servicios públicos fundamentales, [el pacto] se compromete a blindar los derechos sociales en la Constitución, elevándolos a derechos fundamentales y garantizando una financiación pública suficiente”, refleja el texto del acuerdo.

No obstante, el punto de encuentro sí que se compromete a mejorar la eficiencia en gasto público “a través de la eliminación de duplicidades administrativas”. Para ello se llevará a cabo una revisión “integral e independiente” que identificará el gasto “superfluo”, todo ello si los partidos consiguen superar con éxito el debate de investidura.

Por otro lado, el pacto quiere mejorar la independencia de los organismos que revisan el gasto público: la Agencia Estatal de Evaluación de Políticas Públicas (AEVAL) y la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIREF). En el primer caso se aumentará su dotación y en el segundo caso se separará su funcionamiento del Ministerio de Hacienda.

Objetivo de déficit

Los dos partidos políticos que van a ir de la mano a los debates de investidura de la semana que viene han retomado el discurso de “la herencia recibida”, que tanto ha explotado el actual Ejecutivo en funciones a lo largo de la pasada legislatura. Antes de ponerse manos a la obra hay que conocer “la situación real de las finanzas públicas heredadas del actual gobierno”, dicen.

El documento en el que se plasman los acuerdos programáticos refleja que la cifra de déficit “presumiblemente presentará una importante desviación” con respecto a lo previsto, un desajuste que provendrá en especial de las cuentas de la Seguridad Social y las CCAA.

Esa circunstancia no es óbice para “mantener un firme compromiso con la estabilidad presupuestaria y el cumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE”. Eso sí, el cumplimiento del objetivo de déficit por debajo del 3% del PIB lo dejan las formaciones para el año 2017, no para el actual ejercicio.

En este sentido, PSOE y Ciudadanos pretenden flexibilizar los requisitos de cumplimiento establecidos por sus socios comunitarios. Pero hay que cumplir, y eso lo tienen claro: “El nuevo gobierno se muestra comprometido de forma inequívoca con la estabilidad presupuestaria”, explica el documento.