• Sánchez y Rivera pactan un completo programa de Gobierno que acaba con las posibilidades del actual presidente de ser reelegido.
• La formación naranja defendería ese entendimiento ante el Rey, lo que impediría a Felipe VI proponer a un Rajoy sin más apoyos que los 123 que hace un mes le llevaron a declinar.
• C’s debate este miércoles si vota a favor de Sánchez y baraja ya entrar en su Gabinete.
• El PSOE tratará de ganarse la abstención de Podemos, mientras Rivera busca que el PP se mueva del ‘no’.

Mariano Rajoy se ha quedado sin opciones de ser reelegido presidente del Gobierno. El amplio y detallado programa pactado entre PSOE y Ciudadanos deja al líder del PP sentenciado, aunque Pedro Sánchez naufrague en su investidura. Rajoy se muestra decidido a intentar ganarse la confianza de la Cámara si el líder socialista no lo consigue, pero tiene ya imposible que el Rey le postule. C’s defendería ante Felipe VI ese acuerdo con el socialismo, confirmaron fuentes de la dirección del partido, lo que sitúa al proyecto PSOE-Ciudadanos con al menos 130 escaños, por los 123 del PP. Tras declinar una vez por falta de avales, Rajoy no podría optar a ser candidato sin haber sumado un solo apoyo más y habiendo ya otro líder con un respaldo mayor.

El proyecto de socialistas y naranjas, pendiente de la redacción final, es ya el principal del Parlamento

“Rajoy no se dio cuenta del error que cometía al declinar; dejó la iniciativa en otro que ya ha logrado más apoyos, creyó que le bastaba con contar los días”, reflexiona un dirigente de C’s. El partido naranja quiere que el PP forme parte del acuerdo -“es la única forma de sacar adelante las grandes reformas que nos planteamos”- pero ya solo puede “sumarse” a él, nunca encabezarlo. De modo que o negocia su abstención o aboca a nuevas elecciones.

La otra posibilidad de evitar comicios es que el plan Sánchez salga y los socialistas consigan el voto favorable de PNV, Compromís, IU y CC, además de la abstención de Podemos. Los negociadores socialistas continuarán trabajando en esta compleja operación, mientras Rivera intenta mover al PP del ‘no’. Tratarán de lograrlo antes de la investidura, pero también después, hasta que el 2 de mayo se disuelvan las Cortes si no hay mayoría de Gobierno.

Si el sábado 5 de marzo Sánchez no reúne más ‘síes’ que ‘noes’, el Rey podría abrir una nueva ronda de consultas y sondear el estado de la cuestión. Con el acuerdo PSOE-C’s recién fraguado y el líder socialista habiendo exhibido su capacidad de diálogo, la decisión del Jefe del Estado podría ser volver a postular al mismo candidato. O no hacer nuevas nominaciones hasta que se produzcan cambios importantes en el statu quo, como que la solución creativa ya explicada en este diario se abra paso. Lo único seguro es que Rajoy no tendrá opciones.

El PP tendrá que explicar su ‘no’

“El acuerdo con el PSOE no se podrá ignorar”, explican desde el partido naranja, aunque el PP les llame el día 6 tras fracasar Sánchez. Después de dos semanas de negociaciones ininterrumpidas, el trabajo será defendido como la hoja de ruta que España necesita. Además, es “perfectamente asumible” por Génova, que solo lo rechazaría “por personalismos” y por el afán de conservar La Moncloa. Una cuestión “que tendría que explicar ante sus votantes”, asumiendo el coste correspondiente. ¿Y si Rajoy hace suyo el pacto íntegro bajo la condición de encabezarlo? “Sólo puede sumarse, su oportunidad ya pasó y el Rey propuso un candidato”.

C’s: “El acuerdo con el PSOE no se podrá ignorar” aunque Sánchez no sea investido

El acuerdo está pendiente de la redacción y la concreción de algunos puntos, pero se da por hecho desde PSOE y Ciudadanos que quedará sellado en horas. Este mismo miércoles ambos partidos reúnen a sus Ejecutivas para darles cuenta del mismo. Los socialistas podrían convocar a la militancia para que lo avalara, a la espera de negociar nuevos apoyos o abstenciones, mientras los de Rivera debatirán si votan a favor. Consideran que el 70%-80% de sus reivindicaciones han sido escuchadas, límite fijado para contemplar el ‘sí’ a Sánchez.

Fuentes naranjas aseguran que también está sobre la mesa la posibilidad de entrar en el Gobierno, aunque no se ha hablado con el PSOE “ni sabemos si a ellos les interesaría”. En efecto, ministros naranjas en el Gabinete de Sánchez podrían espantar a IU, Compromís o PNV, fundamentales para empujar a Podemos hacia la abstención. Otra opción para “controlar que se aplica” el acuerdo es nombrar una “comisión de seguimiento”, al estilo de la que vigila el pacto que hizo a Cristina Cifuentes presidenta de la Comunidad de Madrid.

Ciudadanos valora especialmente la rauda aceptación de su “reforma exprés” de la Constitución. Ninguno de los cinco cambios exigidos por Rivera en la mañana del martes era inaceptable para el PSOE, pero el hecho de que Sánchez acepte abrir el melón de la Carta Magna en los primeros meses de su mandato es entendido como un claro compromiso por la regeneración. Eso es lo que haría al partido naranja defender el pacto “ante cualquier instancia”, incluida la Corona.

Y entonces al PP solo le quedaría tratar de ganar contrapartidas a su abstención o esperar a que unas nuevas elecciones le dejen cerca de la mayoría absoluta. El horizonte para Rajoy, en todos los supuestos, no puede ser más oscuro.