El gestor aeroportuario dispara un 74% el beneficio neto en su primer ejercicio tras la privatización parcial, hasta los 833,5 millones de euros, aupado por el boom del turismo.

Aena da otra alegría a sus accionistas. Y es que a la buena marcha en bolsa ahora se le suma el reparto del primer dividendo en la historia de la compañía, con el que ingresarán más de 400 millones de euros.

El grupo que gestiona los aeropuertos de España se ha disparado en bolsa desde su estreno el 11 de febrero, con una revalorización del 78%. La capitalización de Aena ha pasado de 8.700 millones del debut bursátil a más de 15.700 millones al cierre de la sesión de ayer. Unos 7.000 millones más en un año.

Y ahora el grupo recompensa a sus accionistas con un dividendo de 2,71 euros por título, lo que se traducirá en el reparto de 405,5 millones de euros. Tras su privatización parcial, el Estado español mantiene una participación del 51% en el capital de la compañía. Un paquete que le da derecho al Tesoro Público a ingresar 207,3 millones de euros vía dividendos.

La retribución a los socios (que se corresponde con un pay out del 50% del beneficio neto obtenido por Enaire, la matriz del Grupo Aena) llega después de que el gestor aeroportuario disparara sus beneficios en pleno boom del turismo. Y es que Aena obtuvo el año pasado un beneficio neto de 833,5 millones, con un fuerte incremento del 74,2% en relación al ejercicio anterior.

El negocio de Aena se ha visto impulsado tanto por la buena marcha del turismo (lo que se ha traducido en un incremento del 5,9% de los pasajeros, hasta 207,4 millones) como por la nueva estrategia de explotación de los espacios comerciales. La facturación de Aena creció un 11,1%, hasta los 3.517,8 millones. El 68% de los ingresos siguen correspondiendo a las operaciones aeronáuticas, frente al 26% de ingresos comerciales y las aportaciones relativamente menores de los servicios fuera de terminal y del negocio internacional.

Los ingresos aeronáuticos alcanzaron 2.333 millones de euros, un 4,1 % más que en 2014; los ingresos comerciales en aeropuertos alcanzaron los 740 millones, un 17,6 % más, y los de servicios fuera de terminal, 168 millones, un 4,6 % más. La consolidación en las cuentas de Aena de la incorporación del aeropuerto londinense de Luton inyectó casi 202 millones de euros en ingresos (de un total de 210,5 millones que aportó el negocio de aeropuertos internacionales).

Aena registró un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 2.098 millones, lo que supone un incremento del 12,4% (la incorporación de Londres-Luton supuso una inyección al ebitda de 66,6 millones el año pasado).

La generación de caja de la compañía (cash flow) se elevó hasta los 1.629 millones de euros, un 21% más. Una mejora que permitió un importante recorte de la deuda durante el ejercicio, dejando la deuda financiera neta en los 9.400 millones, frente a los 10.733 millones al cierre de 2014. Tras la reducción, la ratio de endeudamiento pasa a 4,5 veces el ebitda (frente las 5,6 veces del año anterior).

Aena –tras imponérselo la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia- debe aplicar a partir del próximo 1 de marzo una rebaja de sus tasas aeroportuarios del 1,9%. El grupo ha propuesto una congelación de las tarifas a esos niveles en el periodo entre 2017 y 2020.