Cimic reclama a Chevron un importe de unos 1.191 millones de euros que considera la petrolera le adeuda por un proyecto de infraestructuras energéticas que le adjudicó a finales de 2009 y que ya entregó a la petrolera en 2014 en Australia, según informa la filial de ACS.

La constructora australiana ha iniciado un proceso oficial de controversia respecto a esta reclamación, dado que, si bien actualmente las dos partes mantienen negociaciones al respecto, consideran que es preciso “dar un paso más”.

Según indicó Cimic en un comunicado, la apertura de este proceso supone abordar una más intensa y regulada negociación que, en caso de que no concluya con éxito, derivaría en arbitraje.

El importe, al que habría que sumar los intereses, procede de un contrato que la compañía logró a finales de 2009, en consorcio con Saipem, para construir una estructura para gas natural licuado en la isla de Barrow, a 70 kilómetros de la región australiana de Pilbara, al Oeste del país.

El proyecto incluyó la construcción de un muelle de 2,1 kilómetros de longitud y todas las infraestructuras marinas asociadas, como son una instalación de carga pesada, remolcadores y sistemas de ayuda a la navegación, y amarres, entre otras.

Cimic asegura que las obras fueron recibidas por Chevron en agosto de 2014, si bien apunta que durante la ejecución del proyecto se realizaron “cambios en su alcance y condiciones” que llevaron a la empresa y a su socio de consorcio a presentar una solicitar cambios en los requerimientos del contrato.

En negociación

A pesar de asegurar que el consorcio que lidera y Chevron mantienen sus negociaciones respecto a estas modificaciones, la compañía que preside Marcelino Fernández Verdes estima que “es necesario para pasar a la siguiente etapa” y, por ello, ha iniciado un proceso formal de disputa.

En un comunicado, Cimic cifra en 1.860 millones de dólares australianos (unos 1.191 millones de euros) el importe que le corresponde, en función a su participación de control en el consorcio, del monto total que se reclama a Chevron. A esta cantidad a la que considera tiene derecho habría que sumar los intereses, que afirma ya suman unos 500 millones de dólares (unos 320 millones de euros) y otros costes.

No obstante, y en virtud de la normativa contable, Cimic tiene sólo reconocidos los ingresos que le corresponderían por los gastos soportados en el contrato, lo que supone un importe de 1.130 millones de dólares australianos (unos 725 millones de euros), aproximadamente el 50% del derecho de cobro total.

La filial australiana de ACS indica que no tiene estimación alguna sobre la duración del proceso de negociación, si bien mantiene sus previsiones de beneficio para 2016.