El fútbol en televisión es como los regalos de Navidad de los niños. Todos los años sabes que has gastado demasiado y que con ese dinero podías haber ahorrado para una Universidad mejor o un año estudiando en el extranjero. Pero es que a los niños les hace tanta ilusión… Pues bien, durante los próximos tres años los multimillonarios futbolistas de La Liga pueden estar satisfechos porque todos los operadores que han venido ofreciendo La Liga hasta ahora seguirán haciéndolo. Vodafone, que ha sido la última en tomar la decisión, como ya pasó el pasado verano, estará entre los paganinis del máximo trofeo nacional.

Fuentes próximas a las negociaciones han confirmado a SABEMOS que la compañía que dirige Antonio Coimbra ha apostado también por el torneo, de manera que no se caerá del mismo ninguno de los actores que actualmente lo están ofreciendo. ¿En suma? Movistar, Vodafone, Orange (Jazztel) y Telecable. Debido a que cuenta con más de un millón de clientes de TV y es, con diferencia, el mayor actor después de Movistar, la compañía británica era la que más tenía que aportar, una suma que algunos analistas valoran en el entorno de los 200 millones de euros por temporada.

Movistar no ha conseguido la exclusividad que pretendía, pero al menos ha conseguido que el resto de operadores le ayuden a pagar los 2.400 millones que, inicialmente, iba a tener que desembolsar ella sola. 

Esto no cambia el hecho indiscutible de que ninguna de estas compañías va a rentabilizar el fútbol. Incluso si, como es previsible, se produce un notable aumento de los precios de los paquetes de balompié, ningún operador va a pedir a sus clientes lo que realmente les cuesta. Así, simplemente nos encontraremos en una situación en la que los clientes que no quieren fútbol terminarán pagando también la cuenta en sus facturas.

Mira bien a Cristiano Ronaldo, a Messi y a la Liga de las Estrellas en general. Porque, aunque tú no lo sepas, probablemente vas a pasar los próximos años haciendo fondo común con el resto de españoles para pagarles los goles, el cochazo y la mansión.