Montserrat González, Triana Martínez y Raquel Gago han sido consideradas culpables por el jurado popular. Para las dos primeras, madre e hija, la Fiscalía solicita 22 años de prisión. La tercera, Policía Municipal de León, se enfrenta a una pena de 15 años de cárcel.

Raquel Gago esperaba con impaciencia la lectura del veredicto a cargo de portavoz del jurado popular. Sus nueve miembros no han agotado el plazo de cuatro días disponibles para responder a las 84 preguntas que conforman su resolución final. A las 72 horas comunicaban su decisión para considerar a las tres acusadas culpables del asesinato de la presidenta de la Diputación Provincial de León y presidenta del PP leonés, Isabel Carrasco, muerta a tiros en una pasarela cercana a su domicilio en la capital leonesa el 12 de mayo de 2014.

La cuestión más espinosa para resolver era la que afectaba a la Policía Municipal de León y amiga de Triana Martínez. La influencia de Raquel Gago en el asesinato ha estado siempre en duda desde su detención. Incluso antes de la vista fue puesta en libertad a la espera del juicio tras pasar ocho meses internada, acusada de complicidad y, sobre todo, envuelta en las dudas sobre su manera de actuar en relación al arma del crimen que apareció en su vehículo y que tardó en entregar más de 30 horas. Pero el jurado la considera igualmente culpable aunque a diferencia de Triana y Montserrat, la decisión ha sido por mayoría y no por unanimidad.

La Policía Municipal de León, Raquel Gago, sentada junto a su abogado Fermín Guerrero, esperaba la lectura con el pulso agitado. Cuando escuchó la palabra “culpable”, dirigió tímidamente la mirada hacia su letrado, que también se giró hacia ella. A partir de ahí no pudo disimular su disgustó y se derrumbó visiblemente afectada. Su abogado, que ya ha anunciado la presentación de un recurso ante el Tribunal Supremo, ha solicitado que se mantenga la condición de libertad para su defendida asumiendo que está demostrado que no existe riesgo de fuga. El juez, que en los próximos días determinará las condenas, será el que decida si mantiene a Gago en libertad.

Montserrat González y Triana Martínez han sido consideradas culpables de sendos delitos de asesinato y tenencia ilícita de armas. En el caso de Montserrat se considera probado que cometió un delito de asesinato con alevosía con el agravante de disfraz, un delito de atentado contra la autoridad y otro de tenencia ilícita de armas. Además, los miembros del jurado consideran probado que Triana Martínez es igualmente culpable de asesinato como colaboradora necesaria. El jurado considera que urdió junto a su madre el plan para asesinar a Isabel Carrasco. Por ello, la culpa de un delito de asesinato, como cooperadora necesaria.

La defensa solicitaba penas mínimas

Las penas que solicita el Fiscal están muy alejadas de lo que plantean las respectivas defensas, que piden 17 años y seis meses para Montserrat y Triana; además de otros dos años por tenencia ilícita de armas. Para Raquel Gago solicitaba 8 años y dos más por tenencia ilícita de armas.

Este juicio de marcado carácter mediático comenzó el pasado 19 de enero y ha terminado este sábado 20 de febrero con la lectura del veredicto. Desde su inicio, las defensas de madre e hija defendieron que Isabel Carrasco había acosado sexualmente a Triana y que le había perjudicado de manera intencionada en su carrera profesional. Montserrat asumió desde el primer momento toda la responsabilidad en el crimen e incluso llegó a manifestar en el juicio que no se arrepentía de haber matado a la presidenta de la Diputación de León, hacia la que sentía una marcada animadversión. Triana intentó convencer al jurado de que persuadió a su madre “de hacer alguna tontería” mientras Raquel Gago, amiga de esta última, siempre defendió su inocencia y que su implicación se debió a una serie de casualidades añadidas a una situación de bloqueo cuando supo que el arma del crimen se encontraba dentro de su coche, dejado allí por Triana Martínez.

El jurado ha sido tajante en su veredicto: el plan para matar a Isabel Carrasco lo idearon durante tiempo de manera conjunta Montserrat y su hija Triana como cerebros de la operación, pero Raquel Gago conocía sus intenciones y participó del mismo. Sin embargo, a la hora de las votaciones existió unanimidad absoluta en cuanto a la culpabilidad de madre e hija pero no la hubo en el caso de la Policía Municipal, que fue considerada culpable por siete votos sobre los nueve posibles.