La firma participada por el magnate George Soros tiene en propiedad 27 hoteles en España (más otros cuatro cuya compra está pactada pero aún no ejecutada). Un tesoro que le aporta más de la mitad de sus ingresos y del valor total de sus activos inmobiliarios.

Los inversores inmobiliarios batieron el año pasado todos los récords de compra de hoteles en España. La inversión en establecimientos hoteleros se disparó por encima de los 2.600 millones, un nuevo máximo histórico que pulveriza la anterior marca de 1.800 millones alcanzada en aquel dulce año precrisis que fue 2006.

Y en ese boom del ladrillo hotelero el papel principal de las socimis (sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria) fue indiscutible. Y es que estos vehículos inversores, que se benefician de unas más que atractivas ventajas fiscales, realizaron adquisiciones de hoteles por casi 1.000 millones de euros el año pasado, trece veces más que en el ejercicio precedente. Y entre todas las socimis, una se arrogó el protagonismo: Hispania.

Una cartera hotelera de 27 + 4

Hispania, la socimi del grupo Azora que es más conocida por estar participada por el magnate George Soros, fue la más activa en la compraventa de establecimientos hoteleros y, además, se puso a la cabeza del sector al crear junto al grupo Barceló la primera socimi específicamente dedicada a la adquisición de activos hoteleros del segmento vacacional en España.

El resultado de toda esta actividad es que Hispania guarda actualmente un tesoro hotelero que al cierre de 2015 estaba compuesto por 27 hoteles con más de 8.200 habitaciones, más dos centros comerciales ligados al negocio. Según los resultados anuales que ayer presentó Hispania, su portfolio hotelero cuenta con un valor bruto de 845 millones de euros. Una valoración que se puede dar por hecho que de facto supera los 900 millones de euros si se suman los cuatro hoteles que Hispania ha pactado comprar al grupo Dunas, en una operación que aún no se ha ejecutado.

El negocio hotelero aporta a Hispania el 56% de sus ingresos por rentas (21 millones de un total de casi 38 millones de ingresos el año pasado) y, al tiempo, concentra el 59% de la valoración bruta total de los activos de la socimi (que, además de hoteles, cuentan con oficinas y con activos residenciales). Hispania concentra el 71% de sus activos hoteleros por valoración en Canarias, frente al 12% en BAleares, el 9% en Andalucía, el 6% en Madrid y sólo el 2% está en Barcelona [ver documentos adjuntos con todo el portfolio detallado de hoteles].

BAY, el hito de ser los primeros

Hispania anunció el pasado abril la creación junto al grupo Barceló de BAY, la primera socimi dedicada exclusivamente a la inversión hotelera. Ambos socios han completado en dos el lanzamiento de la sociedad, que se ha saltado con un reparto accionarial que da la mayoría a Hispania con un 76% y el 24% restante queda en manos de Barceló (el grupo hotelero balear renuncia a ejecutar su opción de elevar su participación hasta el 49%).

En la operación Barceló ha aportado 16 hoteles (con 6.100 habitaciones) y dos centros comerciales, que el grupo hotelero seguirá explotando a través de contratos de arrendamiento por un periodo de 15 años (con opción de dos prórrogas por otra quincena de años cada una). Los activos de BAY tienen una valoración bruta de 529,5 millones.

Objetivo: duplicar el tamaño en dos años

A pesar de su alta actividad, Hispania no oculta su intención de jugar “fuerte” y se prepara para “inversiones agresivas”, según reconoció hace unas semanas Fernando Gumuzio, consejero de Hispania y socio fundador de Azora. Hispania parece dispuesta a prácticamente duplicar con rapidez su portfolio de 8.200 habitaciones y su objetivo es alcanzar las 15.000 habitaciones en sólo dos años, incorporando activos tanto vacacionales como urbanos y centrándose en los de cuatro y cinco estrellas.

Para Gumuzio, España, potencia turística a escala global, sigue ofreciendo “una gran oportunidad de inversión” en hoteles. Y es que en nuestro sector hotelero sigue teniendo un gran peso la propiedad de inmuebles por parte de los hoteles. Alrededor del 70% de los inmuebles son propiedad de los propios hoteleros o las propias cadenas, mientras que en Estados Unidos un 70% de los hoteles son propiedad de inversores inmobiliarios puros.