Endesa concentra en solitario casi un 10% de todas las emisiones de CO2, y sus cifras triplican las de la segunda compañía del listado. El ránking lo completan Gas Natural Fenosa, EDP España, Repsol, ArcelorMittal, Cepsa, Viesgo, Iberdrola, Cemex, Petronor (filial de Repsol) y Cementos Portland. Las emisiones de dióxido de carbono crecieron al menos un 4% el año pasado en España, hasta 338 millones de toneladas, por el aumento del uso del carbón en la generación eléctrica, según informe del Observatorio de la Sostenibilidad.

La lucha contra el cambio climático en España… no es tal. El año pasado, mientras buena parte de los países europeos conseguían mitigar su nivel de emisiones de CO2, España las elevó en un 4%, hasta alcanzar al menos los 338 millones de toneladas, según se recoge en el Informe sobre Cambio Climático en España, elaborado por el Observatorio de la Sostenibilidad.

Y eso que los datos son provisionales, y el Observatorio –una entidad independiente y sin ánimo de lucro integrada por ecólogos, ingenieros, economistas y geógrafos- anticipa que el incremento de las emisiones podría ser aún mayor y haber escalado un 5% al cierre de 2015, hasta los 341 millones de toneladas equivalentes de CO2.

Un incremento motivado muy fundamentalmente por “el aumento de la generación eléctrica con carbón, que crece casi un 20%; al mayor consumo de productos petrolíferos, en torno a un 2% más; y al estancamiento del consumo de gas natural” en las centrales eléctricas de ciclo combinado, según describe José Santamarta, uno de los economistas que han elaborado el informe.

Las cifras alcanzadas sitúan, otra vez, a España a la cabeza de la Unión Europea en el incremento de emisiones tomando como referencia los niveles de 1990, los utilizados por el Protocolo de Kioto. “España ha seguido aumentando sus emisiones en una tendencia iniciada ya en el año 2013, mientras la mayoría de los países de nuestro entorno las habrían disminuido considerablemente”, sostiene el Observatorio de la Sostenibilidad.

“Según datos de Eurostat, las emisiones españolas en el periodo 1990-2013 se incrementaron en un 11%, mientras que las emisiones en el conjunto de la Europa de los Veintiocho disminuyeron en un 20,7% y de la Europa de los Quince, en un 16,3%. España es el país europeo que más aumentó sus emisiones en valores absolutos: 29 millones de toneladas”, apunta el informe. Y los expertos relacionan directamente la evolución reciente y la imposibilidad de alcanzar los compromisos para 2020 con la actual política de “desmantelamiento y hundimiento” de las energías renovables que se habría desarrollado en la última legislatura.

Las 900 instalaciones con más emisiones

En el informe del Observatorio de la Sostenibilidad se identifican y se localizan cartográficamente las 901 instalaciones ubicadas en España que más CO2 emiten según los datos del Registro Nacional de Emisiones de 2014. Y agrupando la titularidad de estas instalaciones (por lo general centrales eléctricas y plantas industriales), los expertos concluyen que sólo diez empresas que operan en España son directamente responsables del 65% de todas las emisiones de CO2 del país.

El ránking de esas diez compañías lo componen las grandes eléctricas, las petroleras, siderúrgicas y cementeras. Según los datos recogidos en el informe, Endesa emitió en 2014 un total de 31 millones de toneladas de gases de efecto invernadero, aproximadamente el 9,5% del total y con casi el triple que el segundo de la lista. Y es que a Endesa le siguen Gas Natural Fenosa (con 10,3 millones de toneladas), EDP España (8,3 millones); Repsol (7,1 millones, que se elevan hasta los 9,3 millones si se suma la aportación de su filial Petronor); ArcelorMittal (con 5,5 millones de toneladas); Cepsa (4,8 millones); Viesgo (3,8 millones); Iberdrola (2,8 millones); Cemex (2,7 millones) y Cementos Portland (2,2 millones).

Los expertos alertan de que la sociedad española no está adoptando las medidas necesarios ni en reducción de emisiones ni en adaptación a corto y medio plazo a los efectos del cambio climático. “Es urgente un gran pacto para encarar este gran reto”. Según ha alertado Fernando Prieto, director ejecutivo del Observatorio de la Sostenibilidad, “se deben evitar políticas contradictorias y eliminar subvenciones perjudiciales al clima (como las ayudas al carbón) y es imprescindible modificar la producción de energía y racionalizar el transporte, actualmente basados en ambos casos en los combustibles fósiles”.