Altadis deja de fumar, al menos en Logroño. La tabaquera española tiene previsto cerrar su fábrica de La Rioja, la última de cigarrillos que tiene en España. El cierre, previsto para el mes de junio, supondrá el despido de 471 trabajadores.

Altadis cerrará su fábrica de cigarrillos de Logroño como parte de un plan de reestructuración de sus áreas de Finanzas, Ventas y Producción. Según la empresa, este cierre se produce debido a una caída de las ventas de cigarrillos del 45% en los últimos cinco años y por la poca competitividad de la planta.

La fábrica de Logroño, fundada en 1978, puede llegar a producir 150 millones de cigarrillos al día para marcas como Fortuna y Ducados. Su plantilla actual es de 471 trabajadores, casi la mitad de los 1.021 que integran la plantilla de Altadis en España. Su cierre supondría el fin de la última fábrica de cigarrillos de la tabaquera en España, pues mantendría solo la planta de Santander, dedicada a la fabricación mecanizada de puros y puritos.

Altadis es propiedad de la británica Imperial Tobacco y nació en 1999 de la fusión de la española Tabacalera y la francesa Seita. En el año de su fundación, contaba con 12 fábricas en España. Todas ellas se han ido cerrando paulatinamente, de forma que en 17 años 6.000 personas han perdido sus empleos.

Las causas del cierre

La principal explicación con la que Altadis defiende el cierre de la planta de Logroño es la falta de rentabilidad de la misma debido al descenso de la venta de cigarrillos. A su vez, culpa del desplome de las ventas a los impuestos sobre el tabaco y al contrabando ilegal. El comercio ilícito con tabaco se ha incrementado con la crisis económica y se sitúa en el 10,6% de las ventas legales. Además, se queja de la bajada de las exportaciones a Oriente Medio como consecuencia de los conflictos bélicos en Siria e Irak.

Los sindicatos han mostrado su descontento con la decisión del cierre. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que cuenta con presencia en el comité de empresa de Altadis, critica que el cierre se realiza principalmente por sus elevados costes laborales. Según CSIF, Imperial Tobacco genera beneficios y posee en Europa fábricas con exceso de sobreproducción y horas, por lo que no entienden el cierre de la planta de Logroño. Consideran que la empresa quiere reemplazar a los empleados con más antigüedad para optar por externalizaciones más baratas.

En este sentido, los representantes de los trabajadores de Altadis de UGT y CCOO consideran que el cierre obedece a que los costes laborales en Polonia, a donde supuestamente se trasladaría la producción, son muy inferiores a los de España. Los representantes sindicales, que se han reunido esta semana con la directiva de Altadis en Madrid, piden más tiempo para negociar. La tabaquera solo ha dado hasta el 29 de febrero para desarrollar las negociaciones con la condición de que se les aplique a los trabajadores el ERE de 2009. De superarse este plazo, Altadis se acogería a la reforma laboral actual, mucho menos ventajosa para sus 471 empleados.

Además, a principios de febrero Altadis rechazó las ayudas del Ministerio de Industria para frenar el cierre de la planta de Logroño. José Manuel Soria le ofreció a Juan Arrizabalaga, presidente de la tabaquera, las ayudas de su ministerio para relanzar la producción. Sin embargo la empresa las rechazó alegando de nuevo falta de rentabilidad. Parece complicado que Altadis vuelva a los cigarrillos en La Rioja.