La investigación del escándalo de IMELSA ha acabado llegando a los despachos de PSOE, Compromís, y de la propia Izquierda Unida.

La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) ha citado a declarar a los vicepresidentes segundo, tercero y cuarto de la empresa pública IMELSA, entre los que no sólo se encuentran concejales de las tres formaciones de izquierdas citadas, sino que se incluye a la misma diputada que presentó la denuncia que empezó la investigación.

“Precio de enfrentarse a los poderosos: 5 denuncias y ahora citada a declarar como investigada en el ‘caso ‪taula’, para que cunda el ejemplo” este tuit de la diputada provincial de Izquierda Unida, Rosa Pérez Garijo, alertaba anoche del nuevo giro que ha dado la investigación del escándalo en la empresa pública IMELSA, cuyo foco ha de dejado de centrarse exclusivamente en el PP valenciano para alcanzar a los tres partidos de izquierdas, IU, PSPV y Compromís.

De momento sólo se sabe que Pérez Garijo ha sido citada por su pertenencia al consejo de administración de IMELSA, junto a ella comparecerán el resto de vicepresidentes que por cuota de poder correspondían a los partidos de oposición: el socialista Toni Gaspar, y Emili Altur, de Compromís. Aunque Gaspar aseguraba esta mañana en su página de Facebook que nadie de la Guardia Civil se ha puesto en contacto con él para informarle de que había sido incluido dentro de la investigación.

La importancia de la venta de LEDs

El secreto de la investigación ha hecho que el anuncio de la imputación haya podido ser en un principio capeado por los afectados. Pérez Garijo ha recibido todo tipo de apoyos de sus compañeros en las redes sociales, no en vano ya había vivido una situación parecida al principio del escándalo cuando el por entonces aún presidente de la Diputación de Valencia Alfonso Rus le denunció por revelación de secretos, y los demás afectados si bien han mostrado su extrañeza ante su imputación todavía pueden esgrimir su condición de miembros del consejo de administración de IMELSA para explicar su investigación.

Pero el disponer de una explicación plausible a la investigación de sus representantes en IMELSA no quiere decir que no haya motivos para la preocupación de los partidos afectados, especialmente en Compromís.

Y es que, tal y como ya publicó SABEMOS, uno de los escándalos que alimentan el llamado Dipugate se centra en la compra de bombillas LED de iluminación a la empresa INELCOM de Xàtiva, cuyos tratos con la Diputación habían sido criticados públicamente por las especificaciones técnicas de su contratación y por el amplio volumen compra a una empresa que tiene su sede en la misma localidad de la que era el Alcalde el presidente de la Diputación Alfonso Rus, pero de la que habían realizado compras alcaldes de distintos partidos. Justo en este ámbito de la investigación es el que se marca la imputación de Emili Mira, quien fuera alcalde de Otos por Compromís cuando celebró un pleno extraordinario para comprar, por 35.865 euros, 191 bombillas de INELCOM empresa en la que había trabajado.

La imputación de Mira es una mancha en una coalición que ha cimentado su ascenso al poder en la denuncia de la corrupción, con lo que cualquier retraso en la aplicación de medidas disciplinarias contra uno de los pocos alcaldes que ha tenido Iniciativa del Poble de Valencià, el partido de Mónica Oltra en Compromís, creará tensiones entorno a una coalición que no pasa su mejor momento de unidad.

También ha causado revuelo la imputación del político socialista José Manuel Orengo, número tres del PSPV-PSOE y que había abandonado su cargo en la Diputación hace escasos días.