El grupo hotelero francés Accor anunció hoy que su beneficio neto consolidado creció hasta los 244 millones de euros en 2015, un 9,4 % más que el año anterior.

La multinacional atribuyó en un comunicado el crecimiento respecto a los 223 millones de 2014 a la “transformación cultural, operativa y estratégica” emprendida por la compañía, que registró una facturación de 5.581 millones de euros, un 2,3 % que en el ejercicio precedente. El Ebitda (resultado antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) ascendió a 986 millones, un 6,8 % interanual, y el beneficio neto de explotación el (Ebit) a 665 millones de euros, un 10,4 %.

La compañía cerró el ejercicio con un endeudamiento neto negativo de 194 millones de euros, que responde esencialmente a una venta de parte de su parque hotelero tras una reducción interanual de 354 millones de euros.

La empresa, que explota hoteles bajo las marcas Sofitel, Mercure e Ibis, destacó la futura adquisición del grupo canadiense Fairmont Raffles Hotels y la creación de una nueva franquicia que reunirá a 85 hoteles en Europa. Las mayores dificultades estuvieron en Francia, donde la facturación cayó un 6.6 % en el cuatro trimestre por los atentados del 13 de noviembre y a pesar de la cumbre del clima de diciembre.

También en Brasil, donde la facturación cayó al 7,5 % por el deterioro económico de la economía del país.

El presidente del grupo, Sébastien Bazin, señaló que “en un contexto global de extraordinaria volatilidad, y en un momento en el que la industria de la hospitalidad se está reinventando” el grupo se plantea como objetivos para 2016 reforzar su posición como “líder mundial de explotación hotelera” y “continuar mejorando significativamente” los resultados operativos y financieros.

El grupo propondrá a sus accionistas un dividendo del 1 euro por acción.