Durante la entrega de los premios Ciudad de Barcelona presididos por la inefable Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, la supuesta poetisa Dolores Miquel recitó un simulacro de poema denominado “Mare Nostre”, que además de ser un dechado de mal gusto, soez y chabacano, ha supuesto una absoluta falta de respeto para millones de ciudadanos de nuestro país que profesan la religión católica y una estúpida burla a una de las oraciones mas emblemáticas y símbolo inequívoco de la historia de la religión cristiana y en particular de las confesiones católica, protestante, anglicana y ortodoxa.

Probablemente la Sra. Dolores Miquel no ha reparado que según la doctrina de la iglesia Catolica el ‘Padrenuestro’ es una suerte de resumen de todo el Evangelio, en definitiva de las enseñanzas de Jesús. Claro que a esta supuesta poetisa seguramente lo anterior le resbala, a juzgar por su modus operandi y por su intolerable patochada con pretendidos tintes de creatividad vanguardista que suponen un insulto a la inteligencia y una demostración palpable de que en este país ya no se respeta a nada ni a nadie.

Lamentablemente en estos tiempos que corren y a juzgar por los derroteros que van tomando las cosas parece que el “todo vale” es moneda de uso corriente. Pero este asunto no tiene pase. No se puede confundir la libertad y la creatividad con la ofensa y el insulto. Y desde luego no se puede tolerar una falta de respeto de esta naturaleza para con algo tan importante como son los sentimientos religiosos de un inmenso numero de ciudadanos.

Por todo ello, señora Miquel, es usted una perfecta miserable en toda la extensión de la palabra; esto es: desdichada, infeliz, de escaso valor, mezquina, malvada y perversa. Solo conjugando las anteriores acepciones se puede entender su rastrera versión del ‘Padrenuestro’ que afortunadamente pasará a la historia como una broma de mal gusto fruto de la mayor de las ignorancias.