Orange redujo sus ingresos en España un 2,3 % en 2015 hasta los 4.253 millones de euros, frente a los 4.355 millones de 2014. La compañía concluyó el año pasado con 19 millones de clientes.

Con aroma a despedida, el consejero delegado de Orange Jean Marc Vignolles, ha presentado a la prensa sus últimos resultados con este cargo dentro de la compañía. En breve dejará su puesto a Laurent Paillassot y se abrirá un tiempo nuevo para Orange con la integración ya definitiva de Jazztel.

En cuanto a lo económico, además de esa reducción del 2,3% en los ingresos con respecto al ejercicio anterior, destaca que el Ebitda (resultado operativo bruto), también reformulado, cayó en 2015 un 0,4 %, hasta los 1.068 millones de euros. Destaca que en el último trimestre, la compañía logró unos ingresos de 626 millones de euros por servicios móviles, un 0,7% más que en el mismo periodo del año anterior. El dato es muy importante porque desde el cuatro trimestre de 2011 no había un crecimiento en servicios móviles, debido en gran parte a la fuerza de las ofertas convergentes y la competencia.

En cuanto a la composición de su cartera, de los 19 millones de clientes con los que cerró 2015 Orange España, 15,2 millones son de telefonía móvil y 3,8 millones de banda ancha fija.

La compañía, que compró Jazztel a mediados de 2015, mantuvo el liderazgo en 4G con 5,1 millones de clientes y cerró el año con 809.000 clientes de fibra (lo que supuso multiplicar por 4 el resultado de 2014) y 306.000 clientes de Orange TV (triplicó la cifra de 2014).

En cuanto a inversiones, Orange España las incrementó en 2015 un 5,3% hasta 864 millones de euros (562 millones en el segundo semestre), lo que representa un 20,3% sobre sus ingresos, y las destinó fundamentalmente, al desarrollo de las nuevas redes de alta velocidad 4G y de fibra óptica.

En cuanto a sus planes de futuro, el operador de origen galo prevé llevar su fibra a 10 millones de hogares pasados con fibra a finales de 2016 y a 14 millones a finales de 2020.

Vignolles confía en que Orange despliegue este año por sí misma la red de fibra hasta los 3,2 millones de hogares para cumplir sus objetivos en 2016, aunque también se mostró dispuesto a hablar “con cualquier operador” para una eventual coinversión.

ERE que ERE

Sobre el ajuste laboral en el que se encuentra inmerso la compañía, el consejero delegado de Orange ha asegurado que no se plantea no alcanzar el objetivo de que las 550 bajas totalmente voluntarias ni tampoco vetar ninguna, salvo excepciones de carácter muy específico.

Asimismo, quiso remarcar que la voluntad de que todas las bajas sean voluntarias muestra el compromiso social de la empresa de excluir del plan las marchas forzosas y señaló además que el apoyo de la empresa al empleo se ve reflejado en la creación de 300 puestos de trabajo en los centros de atención al cliente de Oviedo y Guadalajara.