El Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadounidense evaluará los planes de Repsol en Alaska. La empresa española pretende explotar un importante yacimiento de petróleo en North Slope, pero antes tendrá que contar con el aprobado del Ejército.

Según publica The Alaska Dispatch News, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos llevará a cabo un estudio de impacto ambiental de los planes de Repsol en Alaska. El proyecto Nanushuk, situado cerca del pueblo Nuiqsut, podría producir unos 120.000 barriles de petróleo al día.

Kuukpik Corporation es la empresa local propietaria de los terrenos que Repsol pretende explotar y fue quien pidió la evaluación ambiental del proyecto. Lanston Chinn, el presidente ejecutivo de la corporación, ha manifestado su preocupación por el posible impacto ambiental de las prospecciones sobre la caza de subsistencia y el medio ambiente de la zona. Jan Sieving, vicepresidente de asuntos públicos de Repsol en América del Norte, apoya la decisión de examinar la propuesta y colaborará con las agencias reguladoras y con el pueblo.

La empresa de Antonio Brufau cuenta con su socio Armstrong Oil & Gas, con sede en Denver, para llevar a cabo el proyecto. Precisamente una de las preocupaciones de Chinn se centra en que el socio de Repsol no tenga capital suficiente para desarrollar adecuadamente las obras.

El proyecto consiste en realizar perforaciones cerca del canal del este del río Colville para extraer petróleo. Para ello se deberán construir 25 km de caminos de grava, dos grandes puentes y una planta de aguas residuales, entre otras instalaciones. La revisión podría durar entre 18 meses y varios años, así que de momento Repsol deberá renunciar a sus planes en Alaska. Esto es América.