El PP valenciano empieza una dura semana de juicios que le lleva a los banquillos de Castellón, Valencia, con doble investigación abierta, y Mallorca para realizar una aparición estelar en el llamado caso Noos. Todo ello aderezado con el otrora todopoderoso Carlos Fabra convertido en portada de Interviú. La política valenciana está a punto de arrebatarle a la Fórmula 1 el lema “si parpadeas te lo pierdes”.

El incendio del Partido Popular de la Comunidad Valenciana se extiende esta semana en tres frentes diferentes. Una pesadilla que ha abierto este lunes con doble sesión de interrogatorios en Valencia y Castellón, y que finalizará el jueves con la comparecencia más esperada de todas: la del exvicealcalde de Valencia Alfonso Grau en Mallorca por su presunta implicación en el caso Noos, y donde se espera que vuelva a aumentar la presión sobre Rita Barberá.

Si es lunes, esto es Castellón

El exvicepresidente de la Diputación de Castellón, Francisco Martínez, ha comparecido este lunes en los juzgados para declarar en la investigación sobre los contratos de construcción de la depuradora de la localidad de Borriol. El que fuera mano derecha de Carlos Fabra ha sido acusado de delitos de prevaricación, tráfico de influencias, fraude y negociaciones prohibidas a funcionarios al haber aprobado la construcción de la citada planta en unos terrenos que incluían una parcela comprada por su hija y aportada a una sociedad de la que él era socio.

Su defensa ha alegado desconocimiento de la situación, llegando a afirmar que se enteró de que era propietario de los terrenos por la prensa y alegando que “ningún político se lee un proyecto de 2.000 páginas”. La fiscalía, sin embargo, opina lo contrario y trata de probar que la parcela fue incluida dentro de los terrenos afectados por la construcción una vez se supo que la Diputación sería el organismo competente para decidir si finalmente se construía o no la depuradora. La acusación pública señala también al ex alcalde de Borriol para el que la Fiscalía pide tres años de prisión por los delitos de prevaricación, tráfico de influencias y fraude.

El juicio continuará este martes, con la intervención de varios testigos, y se espera que el proceso pueda quedar visto para sentencia a finales de este mes.

¿Pero quién compró Valmor?

Cuando el juicio de un alto cargo de tu partido por una presunta maniobra para incluir sus propios terrenos en una expropiación pública no es tu peor proceso judicial de la semana es que tu formación política está teniendo un mes interesante, y esa es la situación que está viviendo el PP de la Comunidad Valenciana que tiene su agenda judicial llena para esta semana.

Si el lunes por la mañana la atención judicial valenciana estaba en Castellón, por la tarde el foco mediático se trasladó hasta Valencia donde aún sigue el juicio por la compra de la empresa privada Valmor por parte de la Generalitat Valenciana. Valmor fue la encargada de la organización de las carreras de Fórmula 1 organizadas en la ciudad de Valencia entre 2008 y 2014, un evento que fue anunciado como de coste cero para los valencianos gracias a la participación de esta sociedad privada que fue adquirida por la Generalitat, a través otra empresa pública a finales de 2011 pagando tan sólo un euro por su propiedad, pero asumiendo como propias todas las deudas de la empresa privada, incluidas las que esta mantenía con la propia Generalitat. El coste de la adquisición para los bolsillos de los contribuyentes se calcula en 40 millones de euros.

La cantidad puede parece a priori un asunto menor dentro de la cantidad de procesos que están sufriendo los populares valencianos, pero la atención del partido no está tanto en el escándalo de la cuantía como en la pregunta clave que se está intentando responder en el juicio: ¿Quién decidió de verdad la compra de Valmor? Dependiendo de su respuesta puede producirse una auténtica guerra civil en un partido que no puede permitirse más sangrías.

El presidente Francisco Camps firmó una prórroga de las carreras de Fórmula 1 un día antes de presentar su dimisión, y por ello ha sido implicado en un juicio en el que su defensa trata de separar en partes para que se le excluya de la compra de Valmor, y que la responsabilidad recaiga sobre la administración que le siguió, la presidida por Alberto Fabra.

Este lunes ha sido el turno de declarar del ex secretario autonómico de Turismo y Proyectos Temáticos, Luis Lobón, quien no ha citado ningún nombre en concreto pero sí que ha asegurado que la Generalitat Valenciana conocía el agujero económico que arrastraba Valmor cuando la compró y que la decisión de asumir las deudas de Valmor SL no fue una iniciativa de la por entonces Consellera de Deporte Lola Johnson, sino que le fue impuesta desde arriba. Aumentando así la presión sobre Alberto Fabra, el hombre que fue designado desde la sede central del PP en la calle Génova para regenerar el PP valenciano y que puede acabar teniendo que declarar por una compra que nunca ha escondido que se hizo a regañadientes.

Alfonso Grau aumenta la presión sobre Barberá

Pero sin duda alguna es el jueves la fecha marcada en rojo esta semana por todos los políticos valencianos. Ese día esta previsto que el exvicealcalde de Valencia, antigua mano derecha de Rita Barberá en el ayuntamiento de Valencia, y marido de María José Alcón, imputada en el caso Taula y en candelero mediático tras la grabación en la que calificaba de “a punto de caramelo” la adjudicación de un complejo cultural.

Grau se encuentra públicamente distanciado de Rita Barberá, llegando a realizar una gira mediática en la que no sólo llegó a afirmar que si tuviera que volver a afiliarse al PP “se lo pensaría dos veces”, sino que incluso a insinuar que Rita Barberá si conocía lo que estaba pasando en el despacho de su grupo municipal.

La presencia de Grau en el juicio de Noos, donde tendrá que responder preguntas sobre como se firmaron los contratos de Nóos con la  Fundación Turismo de Valencia Convention Bureau (FTVCB), que él presidía. Se le acusa de los presuntos delitos de prevaricación administrativa, malversación, fraude a la administración y tráfico de influencias. Sus declaraciones piden aumentar la tensión sobre Rita Barberá.

Taula, Metro y Fira, próximas paradas del calvario del PPCV

Paralelamente a estos tres juicios abiertos, el PPCV sigue sufriendo el desgaste de los interrogatorios de la Operación Taula, que seguirán toda la semana, y donde el la cúpula del partido está encontrando resistencias para que los ediles populares imputados renuncien a su acta de concejal.

La tensión de estos interrogatorios puede quedar en broma en pocos meses puesto que la comisión puesta en marcha para depurar responsabilidades por el accidente de metro sufrido en Valencia en 2006 ha citado a declarar al exconseller Juan Cotino y al expresident Francisco Camps para el próximo 12 de mayo, dos de las figuras más polémicas del PP valenciano se verán obligados a responder ante el nuevo gobierno valenciano por un accidente clave en el desgaste de su partido político.

Y todo ello pendiente de que acaben las investigaciones de otro escándalo que apunta ya a empequeñecer a los demás: la comisión de investigación que está analizando las cuentas de las instituciones feriales valencianas. En 2014 la Generalitat Valenciana reconoció un agujero económico de 1.024 millones de euros en la gestión de Feria Valencia, una institución que gestionaba fondos públicos desde una empresa privada, evitando así la fiscalización que tiene cualquier otro organismo valenciano.

El invierno se prevé largo y duro para los populares valencianos.