El pasacalles del Año del Mono, con más de 800 participantes, convierte el barrio obrero de Usera en una ‘pequeña China’ llena de magia y color. El viento y la lluvia intermitente no impidieron que los vecinos disfrutaran de las celebraciones centrales del Año Nuevo Chino.

Texto y fotos por: David Vega | @DavidVegaMadrid

“¡Mamá, mamá! ¡Mira cómo baila el monstruo!” Una niña madrileña tira del abrigo de su madre, con impaciencia, mientras señala a un grupo de jóvenes de ojos rasgados que mueven un gran dragón de color rojo, brillante, haciendo espirales en el aire. El pasacalles del Año Nuevo Chino de Usera ha convertido este distrito obrero de Madrid en una ‘pequeña China’, al ritmo de los gongs, los platillos y las canciones tradicionales del lejano oriente. Un espectáculo de gran riqueza visual -casi hipnótico- con más de 800 participantes de todas las edades, muchos de ellos engalanados con atuendos rojos y amarillos, los colores ‘oficiales’ para conmemorar el Año del Mono de Fuego.

El ‘Chinatown’ madrileño llevaba tiempo esperando su gran fiesta y, a pesar del viento y la lluvia que ha deslucido parte del espectáculo, ha disfrutado del fin de semana con ganas. Los comercios del barrio -donde habitan más de 5.400 ciudadanos chinos (último informe de población de origen extranjero)- lucían los tradicionales farolillos rojos para dar la bienvenida al Año 4.713. La organización también había repartido miles de caretas con el rostro del mono y ‘pasaportes gastronómicos y culturales de Usera’ con los que se podía probar, de forma gratuita, un aperitivo de la cocina china en 14 establecimientos diferentes (donde te sellaban este ‘sabroso’ libreto). Una cita inolvidable para la comunidad china en Madrid, que cuenta en la actualidad con más de 54.300 representantes, sin tener en cuenta a los habitantes de segunda generación que ya han nacido en nuestro país.

La mágica cabalgata oriental, que comenzaba surecorrido en la calle del Olvido para subir después por la empinada Marcelo Usera, contrastaba con los carteles de conciertos de reggaetón de las calles (la comunidad latina tiene una importante presencia en este distrito). Y también con las abuelas españolas que se asomaban en bata, desde los balcones, para ver de dónde procedía el sonido de los tambores. Puro mestizaje en un barrio cuya identidad se ha transformado, de forma radical, en la última década.

Después del desfile, la fiesta continuó durante todo el fin de semana en la Feria del Año Nuevo Chino, que se trasladó al interior del edificio de la Junta de Usera por culpa de la meteorología. Allí asiáticos, latinos y madrileños hicieron largas colas para probar dim sum artesanal, visitar la exposición de fotografía o participar en todo tipo de talleres: diseño de máscaras, taichí, recortables de papel, cuentos chinos…

Aunque las celebraciones más importantes se vivieron el pasado fin de semana, el programa festivo del Año Nuevo Chino, que cuenta con más de 60 actividades diferentes, continuará también los días 20 y 21 de febrero en otra ubicación: Plaza de España. Allí se inaugurará una feria tradicional, con espectáculos interpretados por integrantes de la comunidad china residente en España: caligrafía, artesanía, bailes, canciones, ópera y kung fu. (Programa completo: https://2016chino.madrid.es)

FESTIVAL GASTRONÓMICO CHINA TASTE

Si te va el ‘rollito de primavera’, te puedes poner las botas estos días. Dentro de la fiesta gastronómica China Taste, que se prolongará hasta el 6 de marzo, el Hotel Westin Palace ofrece un menú especial de degustación de siete platos (60 euros),elaborado por tres prestigiosos chefs chinos. Además de este establecimiento, participarán otros 14 restaurantes chinos de todo Madrid, que ofrecerán una propuesta especial de Año Nuevo.

¡Si quieres viajar a China, sin salir de Madrid, estás de suerte!