La presidenta del PP de Madrid dimite de su puesto por la “responsabilidad política” derivada de los casos de corrupción, a pesar de no considerarse “la principal culpable” y, al hacerlo, da ejemplo a un Rajoy que nunca se ha mostrado dispuesto a hacer nada parecido.

“He hablado con el presidente del partido (Rajoy) y lo comprende”, ha afirmado Aguirre, quien asumió que su decisión se debe a que es “una buena probritánica”.

“En estos últimos días hemos conocido noticias de indiscutible trascendencia que no hay que dar por confirmadas, pero me llevan a presentar mi dimisión”, subrayó Aguirre, quien destacó que su responsabilidad política pasa por haber elegido a personas como Francisco Granados, que sigue en prisión.

Sin embargo, teniendo en cuenta que las noticias de esta semana afectarían a la financiación de todo el partido, Aguirre envía un dardo envenenado al presidente al admitir la responsabilidad “en la modestia de un Partido Popular regional”, una forma nada sutil de sugerir que todo un partido nacional quizá tenga algo que decir al respecto. “La corrupción nos está matando a todos” fue otra frase diseñada para pensar en Rajoy 

La pasada semana, la UCO de la Guardia Civil registraba la sede del PP de Madrid por las presuntas donaciones ilegales de Javier López Madrid, consejero de la constructora OHL y consejero delegado del Grupo Villar Mir. Si Aguirre había resistido hasta ahora por las implicaciones de la Púnica, las revelaciones de esta semana han forzado una decisión que, casualmente, se produce mientras la cabeza de Rajoy se discute en Génova, y muchos dirigentes populares le consideran uno de los motivos fundamentales del desplome electoral. ¿Es la decisión de Aguirre una forma de crítica velada al propio Rajoy una forma sutil de pedir su salida? Porque si ella es responsable políticamente de los males del partido regional, Rajoy es el responsable último de todos los casos de corrupción que han lastrado la actividad popular a escala nacional. 

Este efectismo, y el ‘recado’ subyacente, queda aún más patente si tenemos en cuenta que Aguirre había anunciado que no se presentaría a la reelección en el congreso del partido regional, a celebrar el próximo mes de mayo.

La secretaria general de PSOE-M, Sara Hernández, reclamó tras conocerse la noticia la dimisión de Aguirre como portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid y el abandono de su acta de concejala. Asimismo, pidió a Ciudadanos que deje de respaldar al PP en la Comunidad de Madrid “para abrir puertas y ventanas en la región y recuperar la dignidad de la política”.