Las ondas gravitacionales existen. Un experimento realizado en Estados Unidos las ha detectado por primera vez. La que fue en 1916 la última gran predicción de Albert Einstein se ha confirmado.

“Señoras y señores, hemos detectado las ondas gravitacionales. Lo hemos conseguido”. Así celebraba David Reitze, el director ejecutivo del Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales (LIGO), el descubrimiento sobre el Universo más importante de los últimos años. Las ondas gravitacionales que predijo Einstein son reales.

Y bien, ¿qué son las ondas gravitacionales? La Teoría General de la Relatividad explica que algunos objetos transforman su masa en energía y la desprenden en forma de ondas. Estas ondas viajan a la velocidad de la luz deformando el tiempo y el espacio. Las ondas gravitacionales se generan principalmente cuando se produce la fusión de dos agujeros negros supermasivos, un acontecimiento muy violento que se creía imposible de observar.

Pues ha ocurrido. El LIGO ha captado por primera vez en la historia de la ciencia las ondas derivadas del choque de dos agujeros negros. El famoso físico Stephen Hawking, que a sus 74 años es un experto en el ámbito de los agujeros negros, se ha mostrado sorprendido. Afirma que este acontecimiento revolucionará la astronomía y permitirá estudiar el universo desde un nuevo punto de vista.

Este revolucionario descubrimiento científico ha ocupado gran parte de las portadas de la prensa internacional, que se ha querido hacer eco de un momento histórico en el estudio de nuestra realidad. Como dice el New York Times, los científicos han llegado a tocar lo más profundo de la realidad física y se han adentrado en las zonas más extrañas y salvajes del Universo de Einstein.

The Guardian recoge las declaraciones del profesor BS Sathyaprakash, de la escuela de física y astronomía de la Universidad de Cardiff. Según el profesor, el choque entre los dos agujeros negros habría liberado durante un instante más energía que la luz de todas las estrellas del universo juntas. Para Le Monde, se trata de un descubrimiento de vital trascendencia, pues gracias a las ondas gravitacionales se podrán estudiar fenómenos del universo que hasta el momento han sido invisibles para la tecnología humana.

La ciencia ha dado un paso más en la comprensión de la existencia. El descubrimiento de las ondas gravitacionales de Albert Einstein abre la puerta a un nuevo conocimiento del cosmos, más amplio y ambicioso. El físico alemán tenía razón. Otra vez.