Thomas Cook registró unas pérdidas operativas de 78 millones de libras esterlinas (99,6 millones de euros) en su primer trimestre fiscal, lo que supone un 6,8% más que durante el mismo periodo del ejercicio anterior, informó el touroperador británico.

Las pérdidas antes de impuestos durante su primer trimestre fiscal –de octubre a diciembre de 2015–, ascendieron a 116 millones de libras esterlinas (148,1 millones de euros), un 0,8% más.

La facturación total del grupo ascendió a 1.409 millones de libras esterlinas (1.800 millones de euros), con un aumento de 16 millones de libras esterlinas (20,4 millones de euros) en el trimestre con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

Thomas Cook atribuyó este crecimiento al aumento de las ventas de vacaciones en España, a la demanda de los destinos de larga distancia y las nuevas rutas ofertadas, que compensaron el impacto de los ataques terroristas en su actividad en Túnez y en el enclave Sharm el Sheij, en Egipto, además de la caída de las ventas a Turquía.

Así, destacó que las ventas de paquetes vacacionales en sus hoteles crecieron un 24% con respecto al primer trimestre del ejercicio anterior.

Mejora casi un 11% su Ebit

La empresa redujo en un 10,9% sus ‘números rojos’ en su resultado neto de explotación subyacente (Ebit) hasta los 49 millones de libras esterlinas (62,5 millones de euros).

El consejero delegado de Thomas Cook, Peter Fankhauser, calificó este resultado de un “buen comienzo de año, a pesar de las desafiantes condiciones comerciales y después de haber actuado con rapidez para buscar alternativas a la situación en Túnez y Egipto”.

Por mercados, mejoró un 21% su Ebit en Reino Unido y en el norte de Europa (+53%). Su negocio aéreo (Airlines Germany) redujo en 8 millones de libras esterlinas (10,1 millones de euros) su Ebit subyacente.

A 31 de diciembre, la deuda del touroperador ascendía a 1.195 millones de libras esterlinas (1.521 millones de euros), un 5,3% menos.

Vende el 82% de su programación de invierno

Thomas Cook está satisfecho con su posición en lo que va de ejercicio, que supone un “buen comienzo” para el verano de 2016, pese a que las reservas se han interrumpido por las preocupaciones geopolíticas que minan en la confianza del consumidor.

“Está claro que los terribles ataques en París y Estambul han impactado en la confianza, lo que lleva a algunos clientes a retrasar las reservas de sus vacaciones”, ha apuntado Fankhauser, quién sin embargo destacó los “claros signos de recuperación” de las últimas semanas.

En general, Thomas Cook ha vendido el 82% de su programación prevista para el invierno 2015/2016, en línea con sus expectativas, aunque las reservas totales del grupo son un 2% menores con respecto al año anterior. No obstante, los precios promedio de ventas han crecido un 4%.

En general, la negociación para el invierno 2015/16 es robusto, y hemos sido capaces de mantener buenos márgenes en casi todos nuestros mercados de origen, ayudado por un fuerte rendimiento en línea.

Para el año completo, Thomas Cook estima que los costos netos por combustible caerán a alrededor de 100 millones de libras esterlinas (127,1 millones de euros) con respecto al ejercicio 2015.