Toda negociación lleva su tiempo, y la que afecta a Orange y su ERE no ha hecho más que empezar. El operador naranja ha movido ficha y mediante un dulce algo amargo (hablamos de despidos) ha propuesto a los representantes de los trabajadores en la primera reunión de la mesa negociadora que todas las bajas que se produzcan sean totalmente “voluntarias”.

La respuesta de los sindicatos no se ha hecho espera, y ya han anunciado que pedirán a la dirección de Orange para que retire el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) planteado en la compañía tras la fusión con Jazztel por considerar “una barbaridad” el número de 550 afectados, han informado hoy a Efe fuentes sindicales.

Tanto para CCOO como para UGT la viabilidad futura de la empresa se podrá “en grave riesgo” si se sigue adelante con ese número de bajas, ya que la plantilla conjunta, que cifran en 3.263 personas, quedaría muy mermada.

Además, no creen que este endulzamiento del ERE sea efectivo, ya que consideran “muy improbable” que se pueda lograr que la adscripción de los 550 afectados sea “exclusivamente voluntaria”, como ofreció la dirección en la primera reunión de la comisión negociadora del ERE, constituida este miércoles.

Según fuentes sindicales, como propuesta inicial la dirección de la empresa habla de indemnizaciones de 33 días por año trabajado (y 45 días para periodos anteriores a febrero de 2012) con el tope de 15 mensualidades.

La compañía ha anunciado además que va a presentar un plan de prejubilaciones diseñado para los empleados de mayor edad y que va a ofrecer a quienes se acojan al plan de ajuste de empleo un programa externo de recolocación.

Los sindicatos mantienen las movilizaciones previstas, la primera el sábado frente a la tienda de Orange de la madrileña Puerta del Sol.

En la mesa están sentados 13 representantes sindicales (10 de CCOO, 2 de UGT y uno de la organización de trabajadores UTJ) y 5 miembros en representación de la compañía.