La situación preconcursal de la compañía sevillana está teniendo consecuencias en todo el mundo. En Ravenna, un pequeño pueblo del estado norteamericano de Nebraska, los proveedores de una planta de producción de etanol de Abengoa han puesto el grito en el cielo y han exigido por la vía judicial que se liquide la planta para cobrar sus deudas.

Por si no fuera poco con los disgustos que se va a llevar Abengoa en su negociación con la banca acreedora, los enanos le crecen en todo el mundo. Algunos, de hecho, están en pueblos enanos; es el caso de Ravenna, una localidad de 1.400 habitantes en medio de la nada más absoluta de Nebraska (EEUU).

Según cuenta el medio local Omaha.com, los proveedores de una planta de producción de etanol de Abengoa se habrían hartado de los impagos de la compañía y habrían solicitado en los tribunales la declaración de bancarrota de la factoría de biocombustible. Con ello buscarían recuperar parte de lo que les debe la empresa española mediante la adjudicación de los activos de la fábrica.

Los proveedores de grano de la planta de Abengoa reclaman más de 2,5 millones de dólares

La asociación local de granjeros reclama a la compañía 362.000 dólares (casi 320.000 euros) por sus ventas de maíz para la producción de biocombustible. Poca cosa comparada con los 2,3 millones de dólares (poco más de 2 millones de euros) impagados que le exige la multinacional Gavilon.

Ambos proveedores creen que Abengoa, en su actual situación preconcursal, acabará por repatriar a España cualquier activo de valor que quede en la planta. Por lo tanto, temen perder cualquier posibilidad de liquidar sus deudas mediante el patrimonio de la factoría, una solución a la desesperada cuando se produce una situación de insolvencia.

Por el momento, según la prensa local, Abengoa no ha presentado alegaciones a esta petición de bancarrota presentada por los proveedores de grano. Además, representantes de la industria contactados por el diario de Omaha -cuna del afamado inversor y multimillonario Warren Buffet- consideran que hay un “interés considerable” por parte de potenciales compradores en hacerse con la planta si Abengoa la abandona.

Otro tipo de granjeros

No hay que irse tan lejos para descubrir a colectivos que están molestos con la situación de insolvencia de Abengoa, que protagonizaría el mayor concurso de acreedores de la historia económica española si finalmente se acogiera a esta opción. Hay más gente que tiene que cosechar algunas cuentas pendientes.

Los grandes acreedores de la compañía, que acumula una deuda de 8.700 millones de euros, tienen ya en su poder el plan financiero de la compañía.

Fuentes conocedoras de la negociación y del documento presentado por Abengoa explican a SABEMOS que la reducción del pasivo va a incluir una capitalización del 70% de la deuda financiera de la empresa -esto es, convertir deuda en acciones- pero reiteran que “el plan financiero no contempla quitas”, así que la banca no va a renunciar a sus derechos de cobro.

La dirección de la multinacional se volverá a reunir la próxima semana con los acreedores, en el marco de encuentros que están celebrando para desatascar la situación preconcursal. A finales de mes, calculan las fuentes consultadas, la consultora KPMG ya podría tener una solución para la viabilidad de Abengoa. Por el bien de los acreedores y de los granjeros de Nebraska.