El presidente en funciones considera “una enorme irresponsabilidad” que Sánchez no se comprometiera con la unidad de España en su programa de Gobierno. Ciudadanos ve ahí el principal punto de fricción con los socialistas. El líder popular asume que el actual jefe de la oposición puede ser investido, pero garantiza que nunca será gracias a su partido: “El PP no se va a abstener en nada”.

“Es sorprendente que en ese documento no se hable para nada del problema más importante que tiene España”. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha criticado este miércoles con dureza a Pedro Sánchez y su hoja de ruta para tratar de hacerse con La Moncloa, poniendo el acento en la tibieza del líder socialista ante el desafío secesionista catalán. Rajoy pretende así alejar a Ciudadanos del candidato propuesto por el Rey, después de la sintonía mostrada entre la formación socialista y la naranja.

Ese entendimiento había centrado a Sánchez y aislado al PP pero ha tenido en la política territorial un importante punto de fricción. Ahora los populares tratan de aprovecharlo para que al PSOE no le quede más remedio para gobernar que explorar la alianza de izquierdas y nacionalistas, ante la que Rajoy ya ejerce una firme oposición.

Propondrá mañana a Rivera y el viernes a Sánchez un Gobierno de coalición que priorice “la defensa de la nación”

El presidente en funciones ha reunido a su Grupo Parlamentario en el Senado un día antes de la entrevista que mantendrá con Albert Rivera, en la que volverá a defender que España necesita la alianza de los tres partidos constitucionalistas para forjar un Gobierno estable. La gestión de ese Gabinete estaría avalada por 252 diputados y perseguiría cinco grandes objetivos compartidos por PP, PSOE y Ciudadanos: “la defensa de la nación española”; “crecer y crear empleo”; “mantener y mejorar los grandes pilares del estado del bienestar”; “la lucha contra el terrorismo”; y “la lucha contra la corrupción”.

Rajoy fija como primera prioridad garantizar la unidad del país y la soberanía nacional, postura en la que está al cien por cien alineado con Rivera. Mañana se lo reiterará en persona y un día después lo hablará con el propio Sánchez, que “ahora ha cambiado de opinión” y acepta el diálogo. Especialmente incisivo se ha mostrado al criticar que el PSOE pueda acceder al poder gracias al apoyo, abstención “o ausencia” de ERC y DiL. El presidente en funciones comienza a asumir que esa posibilidad es materializable.

“Los números pueden dar para sacar adelante una sesión de investidura”, ha admitido, pero “los intereses dispares” de las fuerzas que se unirían en esa empresa harían “imposible” la gobernanza. “Podrán investir a un presidente con enormes dificultades”, con “todas las hipotecas del mundo”, pero “no es posible hacer un gobierno contra quien ha ganado las elecciones”, ha concluido.

Tres alternativas

Rajoy solo contempla ya tres alternativas: la del Ejecutivo de concentración PP-PSOE-C’s; la alianza de Sánchez con Pablo Iglesias y los soberanistas; o la repetición de las elecciones. Que Sánchez sea presidente con apoyo de Rivera y abstención de los populares, como podría defender el partido naranja, no está sobre la mesa. “El PP no va a entrar en ningún juego y no se va a abstener en nada, ha ganado las elecciones y va a defender su victoria”.

Asimismo, ha recordado que su oferta de gobierno fue hecha el día después de las elecciones y sigue vigente, por mucho que en un primer momento declinara ir a la investidura. Ese Gabinete debería estar “presidido por el Partido Popular” al haber sido el más votado, como ocurre en el resto de Europa, donde hay coaliciones “de la izquierda y la derecha” en 13 países respetando que presida el ganador.

Rajoy destaca que las coaliciones entre izquierda y derecha ya gobiernan en 13 países de Europa

Además de ese argumento, Rajoy ha insistido en que a los tres grandes partidos les une “lo fundamental” –respeto a la Constitución, europeísmo, política antiterrorista, objetivos de crecimiento y empleo, defensa del estado de bienestar-, mientras Podemos está “en desacuerdo en temas tan capitales y fundamentales” como esos.

“Esto es lo que le voy a contar al señor Rivera y al señor Sánchez”, ha zanjado, volviendo a poner el énfasis al final en la amenaza independentista. La integridad del país y la soberanía nacional es una bandera que el PP no va a abandonar “de ninguna manera”, en contraste con un PSOE que “no sé si lo va a consultar con sus bases” o “con otras fuerzas”.

Para Rajoy es “una enorme responsabilidad” no haber incluido una defensa firme de esos principios en el esbozo de programa de Gobierno difundido por Sánchez. Mañana se lo trasladará a Rivera, junto con el anuncio de que no permitirá un Ejecutivo socialista: “No queremos engañar a la gente ni con fórmulas imposibles ni con comedias de enredos (…) Con 90 escaños no se puede gobernar ni aquí ni en ningún otro país”.