La compañía sevillana no atraviesa sus mejores momentos, con el concurso de acreedores revoloteando. El nuevo plan operativo y de reducción de deuda pasa por desinvertir y vender parte de sus activos, un movimiento con el que Abengoa quiere ingresar 100 millones de euros. La empresa ya se ha puesto manos a la obra.

El escaparate de Abengoa está listo. En la multinacional sevillana hay activos no estratégicos a la venta y algunos ya se han acercado a comprar; en el mercado hay interés, hay runrún.

De momento está confirmada la venta de la participación de la compañía en una planta termosolar de Abu Dabi, en los Emiratos Árabes Unidos. Aunque desde la empresa no confirman el importe que han conseguido con la salida de la joint venture que tenían junto a Total y Masdar, fuentes del mercado apuntan a que Abengoa se habría embolsado 30 millones de euros.

Con esta operación la empresa consigue prácticamente un tercio de su objetivo de 100 millones en desinversiones. El resto, como explicó en un comunicado, vendrá de la venta de edificios de la compañía.

La compañía ya ha ingresado 30 de los 100 millones que prevé de ventas de activos no estratégicos

En concreto, Abengoa quiere desprenderse de sus antiguas sedes de Madrid, en la calle general Martínez Campos, y de Sevilla, con una superficie de 8.400 metros cuadrados.

“La compañía espera poder ir cerrando en los próximos días el resto de las operaciones”, rezaba la nota remitida a los medios, en la que también constaba que las conversaciones con otras empresas para vender parte de sus activos “se encuentran en avanzado estado de negociación”.

Fuentes de la compañía indican que “se esperan novedades pronto” y “en las próximas semanas” se podrían cerrar más acuerdos relativos a sus inmuebles. Aparte de las posibles ventas de activos de bioenergía no hay ninguna novedad más, dicen.

Desde la empresa no confirman que Ericsson esté en conversaciones con ellos para hacerse con su filial de redes de telecomunicaciones, Abentel, tal y como publica el diario económico Expansión.

“En este momento no tenemos ninguna información confirmada de que esas negociaciones se estén produciendo”, añaden. Pero está claro que en el mercado hay movimiento y Abengoa se deja querer en unos momentos tan delicados, con una deuda asfixiante y una situación preconcursal.

Momentos claves

Todas las semanas de los próximos meses van a ser decisivas para Abengoa. Todos los días van a ser el día D. Todas las reuniones van a ser definitivas. Así que paciencia.

Puede que hoy se viva uno de esos momentos claves, ya que los acreedores tienen una cita con la dirección de la firma. Aunque se asume que los ejecutivos van a presentar su plan de viabilidad a los bancos, lo cierto es que desde la compañía hablan de “una más de tantas reuniones” que se vienen produciendo durante las últimas semanas. Y que se van a seguir produciendo.

Los encuentros entre Abengoa y sus acreedores no están siendo dramáticos, según fuentes conocedoras de la negociación. “No hay constancia de que la situación sea compleja, simplemente se va avanzando con toda normalidad”, precisan. Por buen clima no será.