El castillo de Auckland, al noroeste de Inglaterra, atesora 13 cuadros de Francisco de Zurbarán. La serie “Los hijos de Jacob” cuelga de las paredes del comedor del castillo gracias a la labor de un hombre: el coleccionista Jonathan Ruffer.

Desde que las minas del noroeste cerraron, toda la zona entró en una depresión que provocó la caída en picado de la economía de la región. Y esta situación llegó hasta la Iglesia. En el año 2001, la Iglesia de Inglaterra pretendía vender la colección de cuadros de Zurbarán del castillo de Auckland para poder hacer frente a los gastos. A última hora, cuando la venta ya parecía segura, el filántropo Jonathan Ruffer aportó 15 millones de libras (unos 18 millones de euros) para detener la subasta. Jacob y sus 12 hijos permanecerían en la que ha sido su casa desde 1756.

Una vez comprado, las puertas del castillo se abrieron para exhibir las obras de arte. Ruffer, anglicano preocupado por la situación económica de Auckland, pretendía reactivar la zona a través de la promoción de las obras de arte de Zurbarán. El objetivo del coleccionista de arte era llegar a la cifra de 120.000 visitantes al año para esquivar las pérdidas.

Está previsto que para 2018 se abra una nueva galería de arte en la ciudad basada en las pinturas del Siglo de Oro español. Las obras de Zurbarán serán el fuerte de la exposición, pero también se expondrán lienzos de El Greco, Velázquez y Ribera, con una inversión que rondará los 5,5 millones de euros. Una vez más, el proyecto impulsado por Ruffer busca atraer a turistas locales y extranjeros que busquen arte español en Inglaterra.

Jonathan Ruffer siempre ha puesto por delante de sus propios intereses económicos el relanzamiento de su ciudad y de toda la región. Por supuesto que para que esto sea posible, sus proyectos han de ser rentables, y por ello innova con la construcción de esta galería que pretende convertirse en un referente del arte español en Inglaterra. Inversor que a veces ha mostrado su frustración con respecto a la situación de la City, Ruffer se ha convertido en el embajador español de la pintura católica en Reino Unido.