Los nuevos modelos de negocio que ha traído la tecnología dejan a su alrededor, también, diversas polémicas. Una de ellas acompaña al sector del taxi y todo lo que no les gusta. En ese apartado está Cabify y sus licencias VTC, que a partir de ahora serán servicio oficial en Barajas.

En medio de la marejada que pretenden causar los taxistas con su huelga del próximo 18 de febrero, ha llegado una noticia que echa más gasolina al fuego que hay encendido. Concretamente, Cabify ha anunciado que ha conseguido una de las adjudicaciones del concurso de Aena, y por lo tanto pasan a ser uno de los servicios oficiales de VTC en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

La compañía, en un comunicado, avisa a sus clientes de que a partir de ahora estarán presentes en el aeropuerto madrileño y los usuarios podrán utilizar sus servicios.

Para celebrarlo, Cabify ha anunciado un 25% de descuento automático por geolocalización desde y hacia el aeropuerto. Así, explica la compañía, que desde hoy hasta fin de mes moverse en Cabify Lite de la Plaza de Cibeles hasta la Terminal 1 del Aeropuerto de Barajas costará 17 euros.


El descuento automático, detallan, incluye todas las categorías Cabify excepto taxi. Desde el 3 de febrero de 2016 (desde las 12:00h) hasta el 29 de febrero (hasta las 23:59h) de 2016. La aplicación de la oferta será automática, y advierte de que se aplica cuando el origen o el destino de tu trayecto sea una de las terminales del aeropuerto (T1, T2 y T4) de Madrid.

Las llamas para el 18 de febrero

Esta noticia será vista con recelo por parte del sector del taxi. De hecho, recientemente denunciaban públicamente que “el organismo regulador (CNMC) quiere destrozar la convivencia del sector del transporte”. El presidente de Fedetaxi, Miguel Ángel Leal, manifestaba que ellos no protestarán contra el Gobierno, sino que lo hacen contra este organismo.

Aunque Leal va más allá en sus acusaciones y afirmaba que “la CNMC se ha obsesionado con acabar con el sector del taxi”. Cree que “no es natural que una ley aprobada en el Congreso sea modificada porque lo diga un organismo regulador”. Pero no es el único enemigo. Lógicamente todas estas declaraciones tienen un destinatario: Uber. Así, cree que “el regulador está siendo su ariete para favorecer sus intereses”. Piensa que deberían ser estas empresas que llegan las que se adaptasen a las normas y no al revés.

El presidente de Fedetaxi no rehúsa de la competencia, y asegura que no tienen miedo. “Estamos en un proceso de modernización, pese a lo que se diga, por ejemplo con el tema de la contaminación”. Por lo que protestan es que haya las mismas condiciones para todos.