En el siglo XIX se hablaba de la fiebre del oro, ahora el interés por ese metal precioso ha sido sustituido por el del mercado tecnológico, que sitúa en Silicon Valley a las empresas más importantes, en China a los mayores productores de dispositivos y en África a los futuros usuarios.

Como la espuma. Así ha crecido China desde la década de 1990, y lo ha hecho apostando por subcontratar y fabricar productos más baratos dentro del país. Mientras tanto en África, que ha estado golpeada por el hambre, la guerra, la pobreza y la enfermedad, durante el último siglo el mundo occidental ha invertido grandes cantidades de dinero para combatir estos males.

El crecimiento económico de China también ha llevado al país asiático a fijarse en África, pues entre los años 2003 y 2008 la inversión china en el continente africano se disparó en un 105%, pasando de los 75 millones de dólares en 2003 a los 5,5 mil millones en 2008. Una tendencia que también siguieron las importaciones y exportaciones entre ambos.

Pero, ¿por qué invierte China en África? El motivo parece ser que los asiáticos buscan mover sus industrias al continente africano, ya que esté se está preparando para ello. La mano de obra barata ya no está en China, donde ha crecido la clase media y los trabajadores comienzan a velar por sus derechos. La mano de obra barata está en África, en las zonas rurales que garantizan tanto bajos costes de producción como trabajadores dispuestos a cobrar bajos salarios. Así, pronto se verá a los productos chinos compitiendo con los mismos precios que los dispositivos occidentales, mientras África toma el relevo de la tecnología low cost.

El futuro es África 

Se espera que durante los próximos años África siga los pasos de China, aumentando en su territorio el número de empresas manufactureras que conlleven al crecimiento de una clase media, lo que en un futuro puede llevar a la creación de negocios más ricos y estables.

El continente ya está preparado para emprender esa marcha, pues las tasas de alfabetización son cada vez más altas, se potencia la creación de proyectos empresariales tecnológicos, y los smartphones aún tienen mucho por hacer.  Además, el Banco Mundial ya ha señalado que África está “a punto de convertirse en el próximo gran destino de inversión”.

La tecnología que ya conocen los africanos

Facebook, Orange y los teléfonos móviles ya advierten que África se convertirá en un gran mercado y por ello han comenzado a tener presencia en el continente.

En junio del pasado año, Facebook abrió su primera oficina comercial en África, donde el número de usuarios en la red social es cada vez mayor. La compañía de Mark Zuckerberg busca así seguir creciendo en un continente que cuenta con una población que supera los 1.000 millones de personas, lo que se traduce en una importante oportunidad de negocio.

África es una región que está por explotar, sobre todo en el ámbito de las telecos, donde los operadores de momento se acercan de forma muy tímida y con pequeñas compras. Este es el caso de Orange, que ha llegado a un acuerdo con Cellcom Telecommunications para adquirir, a través de su filial Orange Costa de Marfil, el 100% de la subsidiaria de Cellcom en Liberia, el operador líder en el país, compra con la que pretende impulsar su crecimiento en el continente africano.

Aunque los grandes operadores europeos siguen prefiriendo apostar por la internacionalización en Latinoamérica, debido principalmente a que la falta de infraestructuras sigue siendo todo un problema en África. Por eso, la mayoría de acciones corporativas pasan por adquisiciones de operadores locales que tienen ya realizados los despliegues e inversiones.

Los smartphones aún no tienen una gran implantación en África, pero lo cierto es que aquí  la conexión a internet también está empezando a ganar seguidores, aunque por ahora son las tarjetas prepago las reinas del continente y el servicio de SMS el más utilizado. Según un estudio realizado por Pew Research Center, el 34% de los sudafricanos y el 27% de los nigerianos cuentan con un teléfono inteligente, lo que significa que tiene acceso a la red de datos. Aunque también hay que destacar que existen otros países como Tanzania y Uganda, donde estos datos no llegan al 10%.

Será entonces el desarrollo de las infraestructuras, en las que se trabaja gracias a las inversiones exteriores, las que impulsen el crecimiento de la tecnología y las empresas en el continente. Lo que a su vez se traducirá en un aumento de usuarios de los servicios y las tecnologías que están por llegar a África en los próximos años.