• Sólo Madrid, Castilla-La Mancha, Murcia y Extremadura estuvieron siempre comandadas por Ejecutivos monocolor.
• El PSOE impulsó bipartitos o tripartidos en doce regiones; el PP, en ocho.
• Los socialistas comparten poder ahora en la Comunidad Valenciana, Baleares, Aragón, Cantabria y Canarias.
• Regionalistas cántabros, aragoneses, riojanos y canarios alternaron pactos con PP y PSOE en función de las circunstancias.

“El PSOE la preferencia que tiene es, por tradición y por trayectoria, la de un Gobierno en solitario”. César Luena, número dos de Pedro Sánchez, se desmarcó el lunes de la propuesta de un Ejecutivo de coalición lanzada por Podemos tres días antes. La iniciativa con la que Pablo Iglesias quiere desbloquear la política española, o la que podría surgir de una iniciativa con otro color, es algo que nunca se ha dado a nivel nacional, como argumentó Luena, pero sí ha sido frecuente en las autonomías y a menudo con el PSOE como principal protagonista e impulsor. Ahora mismo, sin ir más lejos, los socialistas ejercen el poder de forma compartida en la Comunidad Valenciana, Baleares, Aragón, Cantabria y Canarias con cinco formaciones distintas.

Es cierto que la “tradición” para llegar a La Moncloa ha sido conformar Gobiernos monocolor, pero no lo es menos que nunca el Congreso experimentó una fragmentación como la actual. Atomización que sí se ha dado en muchos parlamentos autonómicos, adoptándose la solución de aupar al poder a bipartitos o tripartitos para favorecer la gobernabilidad.

Andalucía:

El PSOE ha gobernado siempre en esta región, la más poblada de España. Y en tres ocasiones lo hizo con compañeros de viaje en el Gabinete: 1996-2000, 2000-2004 y 2012-2015. Las dos primeras legislaturas fue el Partido Andalucista quien entró en el Ejecutivo de Manuel Chaves, mientras que en la tercera los socialistas pactaron con Izquierda Unida. Este acuerdo acabó roto y provocando elecciones anticipadas, tras las cuales el PSOE pactó con Ciudadanos pero sin que la formación naranja entrara en el Ejecutivo.

Cataluña:

En rigor, siempre ha habido coaliciones al mando en Cataluña, pues CiU -hegemónica de 1980 a 2003- era en sí misma la asociación de dos partidos. Además, ERC participó en el segundo Gobierno de Pujol (1984-1987) y el PSC comandó sendos tripartitos en 2003 y 2006. Pasqual Maragall y José Montilla lideraron los pactos con ERC e ICV-EUiA que privaron del poder a la CiU de Artur Mas, vencedora de ambos comicios.

Comunidad Valenciana:

El PP se asoció con Unió Valenciana para gobernar en coalición de 1995 a 1999, antes de alcanzar la mayoría absoluta que ya no perdería hasta 2015. Tras las últimas autonómicas, el PSPV-PSOE accedió al poder de la mano de Compromís y con el apoyo externo de Podemos, que rehusó participar en el reparto de consejerías.

Galicia:

El bipartito PSOE-BNG desbancó del poder a Manuel Fraga en el año 2005, tras quedarse el PP a un escaño de revalidar mayoría absoluta. El pacto entre socialistas y nacionalistas nunca funcionó y quedó en minoría en las siguientes elecciones. Los populares, por su parte, habían formado sus propios Ejecutivos de coalición en los años 80, integrando a consejeros de Centristas de Galicia, partido que acabaría disuelto bajo las siglas del PP en 1991.

Castilla y León:

El centro derecha acumula 29 años de hegemonía en esta región, sin duda su bastión más infranqueable. De 1989 a 1991 el PP compartió poder con el Centro Democrático y Social (CDS) de Suárez en un Gobierno que presidió primero José María Aznar y luego Jesús Posada.

País Vasco:

En esta comunidad se sucedieron alianzas entre PNV y PSE de 1987 a 1998, alumbrando Ejecutivos de coalición bajo la presidencia de José Antonio Ardanza. Socialistas como Ramón Jáuregui, Fernando Buesa o Rosa Díez compartieron Gabinete aquellos años junto a los jeltzales. La llegada de Juan José Ibarretxe viró el rumbo del PNV, que pasó a asociarse con Euskal Herritarrok y Ezker Batua, además de con Eusko Alkartasuna. Los abertzales de EH, en cualquier caso, nunca entraron en el Ejecutivo.

Canarias:

Los Ejecutivos compartidos son la norma en las Afortunadas, donde el nacionalismo ha intercalado pactos con PSOE y PP durante lustros en función de los resultados. El CDS abrió la veda a finales de los 80 gobernando junto a las Agrupaciones Independientes de Canarias y últimamente ha sido Coalición Canaria la vertebradora de bipartitos con PP (2007-2010) y PSOE (desde 2011).

Aragón:

Un caso similar al de Canarias. El Partido Aragonés (PAR) participó en multitud de Ejecutivos de 1987 a 2015 junto a PP o PSOE, según circunstancias. Desde el año pasado, preside la comunidad el socialista Javier Lambán gracias a un pacto con Podemos y la Chunta Aragonesista que otorgó una consejería a este último partido.

Asturias:

El Principado ha experimentado Ejecutivos de coalición en dos ocasiones, ambas con los mismos protagonistas. PSOE e IU ejercieron el poder allí de 2003 a 2007 y de 2008 a 2011. Ahora, el socialista Javier Fernández es presidente gracias a que IU votó a favor de su investidura, pero gobierna en minoría.

Baleares:

PSOE y Més están al mando en el archipiélago desde el año pasado, con Podemos dándoles apoyo externo. Los socialistas ya impulsaron pactos de Gobierno a varias bandas en 1999 y 2007, mientras que los populares se coaligaron con Unió Mallorquina de 1987 a 1994.

Navarra:

La comunidad foral vivió en 1995 su primer Ejecutivo de coalición, merced a un pacto entre PSN-PSOE, CDN y EA que se rompió al año siguiente. El divorcio provocaría el regreso al poder del centro derecha, con UPN y CDN de la mano. En 2011, fueron los socialistas los que se integraron en el Gobierno regionalista de Yolanda Barcina, del que fueron expulsados a los doce meses por desavenencias varias. Ahora también hay un Ejecutivo de coalición al mando, formado por Geroa Bai, Bildu e IU y apoyado por Podemos.

Cantabria:

El Partido Regionalista Cántabro ha ejercido de bisagra en esta comunidad desde 1995. A excepción de la legislatura 2011-2015, donde el PP tuvo mayoría absoluta, el PRC ha participado de todos los Gobiernos los últimos 21 años: de 1995 a 2003 con los populares y de 2003 a 2011 con los socialistas. Esta última alianza se reeditó el año pasado, repartiéndose las consejerías al 50% entre el partido de Miguel Ángel Revilla y el PSOE.

La Rioja:

También esta región experimentó Ejecutivos compartidos antes de que el PP comenzara a encadenar mayorías absolutas. El Partido Riojano asistió a los populares de 1987 a 1989 y un año después apoyó una moción de censura del PSOE para que cambiara el color del Gobierno, del que el PR siguió formando parte. La alianza gubernativa de socialistas y regionalistas se reprodujo la siguiente legislatura (1991-1995).

De modo que sólo las comunidades más bipartidistas -Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha y Murcia- son ajenas a los Gobiernos de coalición. En el resto, siempre que ha habido un escenario parecido al que ahora se da en el Congreso, se han implementado alianzas a derecha o izquierda. No falta cultura de pactos en España, como muchos dicen, sino que se reproduzca a escala nacional lo que ya es común a nivel regional.