El próximo 18 de febrero los taxistas irán a la huelga. Junto a Uber y los nuevos servicios compartidos han encontrado otro enemigo: la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Creen que está tomando decisiones erróneas y se lo harán saber.

La Federación Española del Taxi (Fedetaxi) ha convocado una manifestación en Madrid para el próximo 18 de febrero porque están en contra de las últimas decisiones adoptadas por Competencia con respecto a su sector. Concretamente, hace una semana, la CNMC requirió al Ministerio de Fomento que eliminase las restricciones en materia de transporte de pasajeros mediante vehículos de alquiler con conductor.

En realidad, y teniendo en cuenta que Cabify es la única empresa que tiene una masa crítica en el uso de esta licencia, parece un mensaje claro y directo. En este sentido, las licencias VTC son las que hacen que Cabify sea el equivalente español de Uber (la otra gran obsesión) en Estados unidos y el principal atractivo para que la compañía estadounidense compre la plataforma española.

Ante este escenario, el presidente de Fedetaxi, Miguel Ángel Leal, en declaraciones a Onda Cero, ha afirmado de manera tajante que “el organismo regulador quiere destrozar la convivencia del sector del transporte”. Ha manifestado que ellos no protestan contra el Gobierno, sino que lo hacen contra este organismo.

Leal va más allá en sus acusaciones y afirma que “la CNMC se ha obsesionado con acabar con el sector del taxi”. Cree que “no es natural que una ley aprobada en el Congreso sea modificada porque lo diga un organismo regulador”.

Pero no es el único enemigo. Lógicamente todas estas declaraciones tienen un destinatario: Uber. Así, cree que “el regulador está siendo su ariete para favorecer sus intereses”. Piensa que deberían ser estas empresas que llegan las que se adaptasen a las normas y no al revés.

El presidente de Fedetaxi no rehúsa de la competencia, y asegura que no tienen miedo. “Estamos en un proceso de modernización, pese a lo que se diga, por ejemplo con el tema de la contaminación”. Por lo que protestan es que haya las mismas condiciones para todos.

Leal afirma que “no es casualidad que Uber se quiera implementar de nuevo en España, y la CNMC intente modificar las normas que todos hemos aceptado”. Tienen la opinión de que “estas empresas de compartir” realmente terminarán con el estado del bienestar.