En los últimos días ha saltado a la palestra la noticia de que la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) se ha implicado en la operación entre Mediapro y Movistar para evitar que Telefónica tenga los contenidos en exclusiva. Varias fuentes cercanas a las negociaciones han confirmado a SABEMOS que, finalmente, se ha capitulado y la compañía de Jaume Roures venderá el canal a los competidores de los azules.

Todas las partes han asumido ya que el dueño de los derechos, Mediapro, revenderá el canal a otros operadores y descontará a Telefónica la suma que recaude, abaratándole la operación. 

Pero, ¿de cuánto dinero estamos hablando? Recordemos que de los 2.400 millones pagados por Telefónica por las próximas tres temporadas hay una parte que se refiere a los derechos de la Champions. Las fuentes consultadas coinciden en señalar que estamos hablando de una horquilla de entre 670 y 680 millones por temporada que corresponden a los partidos de Liga, y entre 120 y 130 relacionados con los de las competiciones europeas. Eso implica que Mediapro ha ejecutado una jugada redonda al vender con un margen considerable un producto que compró hace sólo un mes a 633,3 millones por cada temporada, quedándose además con la posibilidad de vender el canal BeIN Liga a través de Internet.

Los partidos de la máxima competición nacional, que son los que ahora están en disputa, serán comercializados entre aquellos rivales de Movistar que quieran entrar al mismo precio que el pagado por la compañía que dirige Luis Miguel Gilpérez.

Teniendo en cuenta que Movistar tiene 4 millones de clientes de TV de pago, Vodafone un millón, Orange un cuarto de millón y Telecable cerca de 150.000 y que Mediapro quiere un mínimo garantizado del 40% de la base de abonados de TV de pago, en el sector se barrunta con la posibilidad de que el reparto lleve a Telefónica a pagar unos 505 millones, 125 Vodafone, 30 Orange y 20 Telecable, eso si entran todos en la puja.

A eso habría que añadir la participación de cada uno en el llamado Partidazo, por el que Telefónica paga 250 millones de euros por temporada y que se repartirá según las normas de la CNMC, que penalizan más a operadores con muchas conexiones de banda ancha pero menos clientes de televisión, especialmente a Orange. 

Lo que no está tan claro es que todo el mundo vaya a entrar a estos precios. A Vodafone la operación, contando la Liga, la Champions, el Partidazo y los bares podría suponerle pagar más de 200 millones por temporada. Y eso para atender a 250.000 clientes estrictamente de fútbol. Incluso a un precio de 25€ por abonado no recuperaría ni 70 millones, y recordemos que muchos de esos clientes entraron cuando el paquete completo costaba 6€/mes.

¿Qué hará finalmente la operadora que dirige Antonio Coimbra? Orange lo tiene mucho más fácil porque se juega mucho menos dinero. Los británicos, en cambio, deberán decidir si siguen subidos en la ola de gastos del fútbol de pago o se abren otros horizontes.