El sector del lujo aplaude la decisión de Iberia de operar vuelos directos a China, aunque considera que para explotar al máximo las posibilidades de España como destino del turismo de compras, habría que elevar aún más las conexiones con este país y el resto de Asia.

A partir del próximo 18 de octubre, Iberia conectará tres veces por semana Madrid con Tokio (Japón), según anunció recientemente la aerolínea, que tiene previsto estrenar vuelos directos entre la capital de España y Shanghai a lo largo del próximo invierno. “Mejorar la conectividad con China era una necesidad”, ha explicado a Efe el presidente del Círculo Fortuny, Carlos Falcó, quien ha recordado que en 2020 habrá 180 millones de turistas chinos y ha subrayo que, en la actualidad, los viajeros de esta nacionalidad se gastan un promedio de 2.500 euros en sus viajes a Europa, fundamentalmente en artículos de lujo.

El turismo dominante en España es el de “sol y playa”, que está muy bien, pero que habría que complementar con el turismo de interior, de ciudades históricas y relacionado con el medioambiente mucho menos estacional, ha añadido. “A los asiáticos no les gusta el sol”, ha subrayado Falcó, quien ha considerado que habría que volar a otras zonas como Hong Kong, Pekín y otros puntos de China, donde hay muchas ciudades con más de diez millones de habitantes. Además, habría que agilizar la concesión de visados.

Este tipo de turismo es también muy interesante desde el punto de vista de la hostelería, porque además de gastar dinero en compras, también va a buenos hoteles y restaurantes, visitas museos (…), según Falcó.

El presidente de Circulo Fortuny ha apuntado que el promedio de gasto de un turista chino en los grandes almacenes Harrods de Londres es de 5.000 euros y ha subrayado que ciudades como Madrid y Barcelona podrían liderar el turismo de compras en Europa con mejores conexiones aéreas.

Según datos de la asociación Luxury Spain facilitados a Efe, el gasto medio en productos y servicios de lujo de un turista en España es de 2.400 euros, tres veces superior al gasto de un turista “estándar”. La actividad turística de lujo movió el año pasado en el país 34.700 millones de euros, el 28 % del total facturado por el sector, y generó 15.400 nuevos puestos de trabajo.

El 23,5% de la facturación de las empresas españolas de bienes y servicios de lujo se debió al consumo de turistas, principalmente en Barcelona (31% del total), Madrid (25,7%), Málaga (17%) y Baleares (14,5%).

Para Luxury Spain, estos datos ponen de manifiesto la importancia de potenciar y promover España como destino del turismo de compras y de lujo, lo que pasa por misiones en el exterior y la participación en ferias internacionales.