En un pequeño rincón del pabellón 3 del recinto ferial de Ifema hay un botín escondido. Allí -entre los “stands” de los países latinoamericanos- está Fiturgay, un espacio dedicado al turismo para el colectivo LGBT, de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales. Se trata de un segmento, de un mercado con una gran tracción y con enormes posibilidades de negocio.

El turismo gay mueve 6.100 millones de euros anuales en España, un 37,5% más que el turismo de negocios, según los datos del colectivo. Eso es mucho dinero, y en Fitur lo saben.

Lo que esta comunidad busca es, principalmente, respeto. Estar en un hotel sin soportar miradas de recelo y contar con información sobre las opciones de entretenimiento gay friendly son dos ejemplos que pone Roberto de la Fuente, de Viajes El Corte Inglés, para explicar las únicas diferencias que existen con el resto de paquetes vacacionales.

“A la hora de la verdad, el colectivo gay es tan diverso y con gustos tan amplios como los del turista hetero”, resume De la Fuente.

El colectivo LGBT aporta un 10% del turismo mundial en cuanto a volumen pero un 15% en cuanto a gasto

Quizá lo que marca la diferencia es el desembolso de los gays, que suponen un 10% del turismo mundial en cuanto a volumen pero un 15% en cuanto a gasto. Sin ir más lejos, los cruceros LGBT son más caros que los destinados al público en general, confirma De la Fuente.

Quienes también son conscientes de este poder adquisitivo son los destinos turísticos que disponen de un espacio en Fiturgay, un punto de encuentro que acumula ya 6 años de presencia en Fitur. La mayoría de los expositores son comunidades autónomas españolas con una gran tradición turística, como Canarias o Valencia.

También está Bilbao, que ha llegado a la cita con el objetivo de alzarse como la gran ciudad gay del norte de España.

Pero la capital gay de España -con permiso de Barcelona, que también tiene una gran oferta para el colectivo- es Madrid. En la villa se celebra todos los años la fiesta del Orgullo Gay más multitudinaria de todo el país, con entre 1,5 y 2 millones de participantes.

Foto: Chema Barroso

Algunos de ellos llegan desde el extranjero, como los 350.000 turistas internacionales que se acercaron a la última edición.

Sin embargo, se aproxima una cita mucho más importante para Madrid. En 2017, la ciudad acogerá el World Pride, la fiesta mundial del Orgullo Gay. Se esperan 3 millones de visitantes entre el 23 de junio y el 2 de julio de ese año, con un programa que incluye desde conferencias sobre Derechos Humanos hasta un festival cultural.

En el capítulo internacional, el único país que ha colocado un stand en Fiturgay es Argentina, que en 2010 aprobó el matrimonio homosexual y desde entonces está promocionando el turismo gay. Como cuenta el coordinador de productos LGBT del Instituto Nacional de Promoción Turística argentino, Marcelo Costa, el país ofrece: semanas de esquí para gays en Bariloche; sesiones de trekking y rafting, así como rutas del vino, por Mendoza especialmente pensadas para el colectivo LGBT; noches de discotecas y veladas de tango queer en Buenos Aires; e incluso visitas a los glaciares australes con chicas trans.

Villacís en Fiturgay

Como parte del encuentro del turismo LGBT también se ha organizado un ciclo de conferencias con el turismo gay como hilo conductor.

Una de las ponentes ha sido la portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid, Begoña Villacís.