El presidente de Aena, José Manuel Vargas, se defendió de las acusaciones de las grandes compañías aéreas europeas de que España ha registrado la mayor subida de las tasas aeroportuarias en la última década alegando que sus tarifas son las más bajas del Viejo Continente.

Vargas, que participó en la Cumbre de la Aviación Europea celebrada en Amsterdam y organizada por la presidencia holandesa de la UE, reaccionó a un informe de la recién creada Aerolíneas para Europa (A4E), que destaca que en España han subido las tasas un 255% en ese periodo. Después de su reestructuración, los aeropuertos españoles de la red de Aena “somos los más baratos de Europa, tenemos una gran capacidad” y “somos atractivos para los inversores”, dijo.

A4E está integrada por IAG, Lufthansa, Air France-KLM, Ryanair y Easyjet y fue lanzada ayer para defender los intereses comunes de las aerolíneas.

Uno de los puntos más repetidos en el acto formal de su constitución fue la escalada de las tasas aeroportuarias, del 80% desde 2005 en los 21 mayores aeropuertos del Viejo Continente y del 90% en los 10 más grandes.

Vargas recordó el compromiso de que esas cargas no aumenten en los próximos años en los aeropuertos de Aena, después de señalar que su empresa -en la que el Estado español conserva una participación mayoritaria- ha reducido los costes operativos.

En otra mesa redonda anterior, el presidente de Ryanair, Michael O’Leary, había cargado con la situación de monopolio de la que a su juicio se benefician los aeropuertos y citó en concreto al aeropuerto de Múnich, que en su opinión “no compite con nadie”. O’Leary estimó que “debe haber una redistribución de los beneficios” entre aerolíneas y aeropuertos y que “no es posible” que los segundos se beneficien de grandes márgenes mientras las primeras asumen las penalizaciones a los viajeros por los retrasos, incluso si están motivados por la ineficacia de las infraestructuras en tierra.

Vargas reconoció que los aeropuertos deben ser “más eficientes” pero también que “hay que ser cuidadosos” en lo relativo a los beneficios. Pidió además a los gobiernos trabajar en una regulación que favorezca “la consolidación europea”, vista como una de las claves para que el sector pueda ser competitivo a escala global. El presidente de Aena destacó que el liderazgo de la aviación europea pasa por “tener una perspectiva global” e hizo hincapié en que “el proteccionismo no es la respuesta a este tipo de cuestiones”.

“Necesitamos menos gobierno y más mercado”, hay que “dar más espacio a la iniciativa privada” porque eso favorecerá la concentración, que es importante para competir en el mercado mundial, argumentó.