El vicepresidente de Meliá confirma su apuesta por la isla, en la que es el principal operador hotelero extranjero y el decano de la inversión foránea con una trayectoria de cuarto de siglo. “Todo lo que se nos prometió hace 25 años se cumplió a rajatabla”.

Meliá fue una auténtica pionera en la conquista de Cuba. Fue hace 25 años, entonces se llamaba Sol Meliá y entonces estaba comandada por su fundador, Gabriel Escarrer. Y fue entonces cuando inauguró su primer hotel en la isla, el Sol Palmeras. Entonces le llamaron loco, y hoy le consideran visionario.

Ahora Meliá (sin ese Sol en el nombre) está pilotada por otro Gabriel Escarrer, hijo del primero, y la compañía gestiona 28 hoteles en la isla, lo que le convierte en el principal grupo hotelero extranjero del país. Y sus planes por sumar al menos otros dos hoteles más en los próximos dos años, aunque negocia ya para sumar más establecimientos en el marco del plan de proyectos millonarios impulsado por el Gobierno cubano.

Gabriel Escarrer hijo confirma la apuesta de la cadena por seguir creciendo en la isla y ensalza la labor del Gobierno cubano para impulsar su turismo durante todo el tiempo en que la compañía ha estado en la isla. “Cuba es un ejemplo mundial de seguridad jurídica”, dijo ayer el vicepresidente y consejero delegado de Meliá en el 8º Foro de Liderazgo Turístico, organizado por Exceltur. “Todo lo que se nos prometió hace 25 años se cumplió a rajatabla. A rajatabla”.

Escarrer subraya que el secreto de su éxito en la expansión en el mercado cubano ha sido la de tener una visión a largo plazo, siempre pensando en la permanencia del negocio y en el futuro de la isla. “Nuestra relación con el Gobierno cubano se ha basado en una plena confianza, en la lealtad y en el largo plazo. Otros competidores que llegaron con visión cortoplacista no pudieron seguir”.

La compañía está presente en Cuba con cuatro de sus marcas: Meliá, Paradisus, Sol y Tryp. Y los planes del grupo pasan por encontrar nuevos segmentos de mercado para llevar sus enseñas ME e Innside. “Vamos a continuar con nuestros esfuerzos en expansión para asegurarnos que están cubiertas todas las marcas en la isla”, confirmó Escarrer. “E ir de la mano de las autoridades cubanas es la mayor posibilidad de éxito”.

Cuba se ha lanzado a una actualización de su modelo económico, con el objetivo de abrirse a la inversión extranjera y para ganar eficiencia. En este marco, el Gobierno de Raúl Castro pretende captar inversión extranjera para sumar 21.100 nuevas habitaciones en la isla, según se recoge en Cuba. Cartera de oportunidades de inversión extranjera, un documento que se ha convertido en referencia de consulta permanente en muchos despachos de compañías españolas [ver aquí el documento completo y aquí el apartado específico sobre proyectos de turismo].

Cuba trata de captar casi 2.200 millones de dólares (unos 1.900 millones de euros) para la construcción, durante los próximos cinco años, de un total de 17 nuevos hoteles repartidos por toda la isla, siete villas de residencias turísticas y dos macrocomplejos de turismo de golf. Y los grupos hoteleros españoles, que actualmente gestionan más del 80% de las habitaciones de Cuba, analizan el medio centenar de proyectos turísticos que quiere impulsar el Ejecutivo de Rául Castro.