El pleno del Consejo de Seguridad Nuclear de este miércoles tiene previsto tratar (y con casi con seguridad también aprobar) modificaciones técnicas y otros aspectos vinculados a la reactivación de la central burgalesa.

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) dará este miércoles un empujón al proceso de reapertura de la central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos. El pleno del centro –el órgano colegiado de cinco miembros que adopta todas las decisiones- tiene previsto analizar el 20 de enero toda una serie de modificaciones de criterios técnicos aplicables a la planta en el marco del proceso para su reactivación.

El orden del día de la reunión del pleno incluye hasta siete puntos relacionados con la puesta en marcha de la central de Garoña, la más vieja de España y que dejó de funcionar en diciembre de 2012. Nuclenor, la empresa propietaria de la central (controlada a partes iguales por Endesa e Iberdrola), solicitó la reapertura de la planta y en los últimos meses ha ejecutado parte de las inversiones que les exigían los técnicos del Consejo de Seguridad Nuclear para hacerlo factible.

Nuclenor presentó en mayo de 2014 ante el Ministerio de Industria su solicitud para reabrir la central y ampliar su vida útil hasta 2031, cuando cumplirá los 60 años desde su construcción. El CSN exige inversiones millonarias previas a dar el visto bueno a la reapertura y la compañía ha estado frenando durante meses la decisión sobre si realizar las reformas que le reclama el regulador.

¿Por qué este parón? Pues por razones técnicas, económicas… y también políticas. Y es que desde la compañía controlada por Endesa e Iberdrola no se ocultaba hasta hace unos meses que no se quería tomar una decisión por las dudas sobre el escenario que se abriría tras las elecciones del 20-D. Y es que tras el eventual visto bueno del CSN a la renovación de la licencia de explotación, la autorización definitiva la debe dar el Gobierno. Y será el próximo Ejecutivo, que aún no se conoce cuál será, el que debería otorgarla.

El Partido Popular apoya la reapertura de Garoña, pero PSOE recogía explícitamente en su borrador de programa electoral el cierre inmediato de la central burgalesa, Podemos también reclama su clausura definitiva y Ciudadanos apoya no alargar la vida útil de las centrales españolas más allá de los 40 años y pretende promover una proposición no de ley en las Cortes recién constituidas para impedir la reapertura de la planta, así que… el escenario se complica. Iberdrola y Endesa podrían encontrarse con que, tras ejecutar inversiones millonarias, el próximo Gobierno no permite la reapertura.

Mientras que Iberdrola y Endesa se deciden a relanzar los trabajos en Garoña, el propio Consejo de Seguridad Nuclear también avanza en el proceso para la reapertura. El pleno del supervisor de la seguridad nuclear ya aprobó el pasado 4 de noviembre nuevas especificaciones técnicas de funcionamiento de la vasija de la central de Garoña. El pleno del CSN aprobó la revisión de esas especificaciones técnicas para Garoña, y lo hizo con cuatro votos a favor y uno en contra, el de la exministra Cristina Narbona, que volvió a emitir un voto particular para explicar su posición.

 

podemos trabaja en una proposición contra la reactivación

 

 

Podemos y Equo, la formación de izquierda verde junto a la que se presentó en las elecciones del 20-D, están trabajando en una proposición no de ley con el objetivo de parar la eventual reapertura de la central de Garoña, y que el partido morado confía en que cuente con “el máximo consenso” entre los partidos del arco parlamentario para presentarla cuanto antes en el Congreso.

“Es inaceptable que un gobierno en funciones esté activando este proceso, cuando en realidad no tiene el mandato ciudadano para hacerlo. Son mayoría los partidos que quieren que se cierre la central nuclear de Garoña como demostraba el compromiso que impulsamos en el Congreso y que firmaron Compromís, PSOE, el grupo Izquierda Plural, ERC, Coalición Canaria, PNV, Amaiur, BNG y Geroa Bai”, explica Juantxo López Uralde, coportavoz de Equo y diputado de Podemos por Álava.

Según Uralde, “el PP está utilizando su mayoría en el CSN, conseguida de forma completamente irregular, para reabrir Garoña al margen del poder político democráticamente elegido el pasado 20-D”.