Tal y como avanzó ayer SABEMOS en exclusiva, Telefónica parece haber logrado la cuadratura del círculo y encontrado la fórmula para ofrecer a sus abonados todo el fútbol de primer nivel a su disposición y evitar que lo tengan sus competidores. Pero eso nos lleva a otra pregunta, ¿cómo rentabilizar la inversión?

La jornada del 13 de enero fue caótica por momentos, dado que los rivales de Telefónica no terminaban de entender el mecanismo por el que Movistar no estará obligada a revender los derechos –probablemente será Mediapro quien bloqueará la venta del producto a otros operadores–. Sin embargo, muchos admitían que, incluso si Mediapro fuese obligada a revender el canal BeIN Sports Liga a un precio equivalente al pagado por Telefónica, difícilmente se plantearían entrar a competir.
 
Los analistas festejaron, por lo general, la decisión. Si bien, David Wright y Parin Shah de Merrill Lynch fueron más allá en su informe y llegaron a plantear un modelo según el cual la compañía podría cubrir, con el tiempo, los nuevos costes. Una labor que consideran “ambiciosa, aunque no imposible”.
 
Para los analistas es necesario que la penetración de la televisión de pago se duplique desde el 30% actual hasta el 60%, más cerca de la media europea. Lo que no dicen, y es un hecho consabido en el sector, es que para conseguir tal cosa probablemente habría que acabar con una práctica que en otros mercados europeos no existe: el partido en abierto.
 
Asimismo, sería necesario que la cuota de mercado de Fusión y Canal+, del 67% en TV de pago, se mantuviese estable, y que la base de clientes se incrementase de forma lineal en entre unos 600.000 y 700.000 abonados al año. La penetración de la televisión de Fusión entre esos clientes también debería pasar del 61% actual hasta casi el 100%. Y el número de usuarios de Fusión TV que contratan contenido adicional debería subir desde el 36% actual hasta el 60%. Por su parte, el número de abonados que contratan fútbol, un 50% de esa cifra, tendría que llegar al 65%.
 
Los analistas se plantean si convendría o no ofrecer el fútbol a los competidores. “No existe una obligación obvia (de revender contenidos mayoristas a sus rivales), pero sería una buena forma de compensar la presión de costes, especialmente durante el periodo de adquisición de abonados. Sin embargo, se trata de un riesgo, dado que Vodafone y Orange podrían tener el incentivo de competir en precios para cubrir los costes fijos de contenido”, señalan. 
 
Más allá del golpe al Ebitda del grupo, y a los flujos de caja, los analistas dejan claro que se cumple un argumento estratégico: Telefónica necesitaba controlar el mercado y ser líder, especialmente tras las fuertes inversiones en Fusión y Canal+. “Poner a Vodafone o a Orange como iguales supondría un riesgo a su posición competitiva y a su flujo de caja principal”, señala la casa de análisis, una de las más duras con la operadora y que duda de su capacidad de cumplir con su política de dividendo.

Bares, qué lugares

Un argumento que no señalan los analistas es que Vodafone y Orange tienen un elemento de negociación importante: la posibilidad de vender contenidos en los bares, un segmento de alta rentabilidad (pagan mucho más que los clientes domésticos), totalmente cautivo del fútbol y por el que ya pagaron entre los dos la friolera de 300 millones de euros para las próximas tres temporadas.
 
Tambén está por ver exactamente qué pasa con la comercialización a través de Internet. Mediapro, como ya explicó SABEMOS, no pondrá pegas a que Movistar incluya en Yomvi el canal BeIN. Pero algunos medios afirman que la compañía de Jaume Roures se reservaría la comercialización del producto over the top (OTT). Sería algo muy sorprendente porque, si cualquiera puede contratar el producto a través de Internet, en tabletas, teléfonos y televisiones inteligentes, ¿Movistar tolerará este tipo de competencia? Está por ver, en todo caso. Todavía hay mucha confusión por resolver.