La multinacional Renault ha llegado a caer alrededor de un 20% en bolsa después de que las autoridades francesas hayan registrado las instalaciones del grupo galo. El sindicato CGT ha apuntado a una posible vinculación con el escándalo de los motores trucados de Volkswagen, una hipótesis que desmienten desde la compañía.

De acuerdo con un comunicado difundido por la empresa, no existen pruebas de “la presencia de un software malicioso equipado” en sus vehículos, tras los primeros exámenes llevados a cabo por la Dirección General de la Energía y el Clima, dependiente del Ministerio de Ecología y Energía, informa la Agencia EFE.

La firma ha confirmado lo que adelantó el sindicato CGT: que agentes de esta autoridad francesa están investigando los departamentos de “homologación y puesta a punto de los controles del motor”.

La ministra de Ecología francesa, Ségolène Royal, ha secundado la versión de Renault y ha explicado que no hay indicios de la existencia de un software diseñado para engañar en las mediciones de las emisiones contaminantes. Eso sí, ha resaltado que los niveles de contaminación reales superan a los que se reflejan en el laboratorio.

En este sentido, la situación no dista de la del resto de compañías, que han admitido que las emisiones medidas en carretera son diferentes de las que se pueden observar en los tests, ya que hay multitud de factores variables en la conducción real.

PSA Peugeot Citroën ha experimentado un efecto contagio en la bolsa de París, ya que sus acciones caían a media sesión más de un 8%. No obstante, los títulos de Renault experimentaron un alza tras la difusión del comunicado hasta limitar su descalabro bursátil al entorno del 10% de pérdidas.

Los registros en Renault, informaron medios locales, tuvieron lugar en el centro de ingeniería de Lardy, el de tecnología de Guyancourt, la planta de Plessis-Robinson y su sede de Boulogne-Billancourt, todos en los alrededores de París. Los agentes se incautaron de los ordenadores de varios responsables, siempre según el sindicato.

Estos acontecimientos se producen cuatro meses después de que se destapara el escándalo de los motores del grupo automovilístico Volkswagen que falseaban las emisiones contaminantes. Este acontecimiento ha generado un terremoto en la compañía, con cambio de sus ejecutivos incluido.

Foto: Flickr – M 93: „Dein Nordrhein-Westfalen“