Tener conexión a internet en el smartphone o la tablet se ha convertido en una preocupación (y obsesión) para muchas personas. Sea por trabajo u ocio, lo importante es que WhatsApp y Facebook estén siempre a pleno rendimiento. Los hoteles son conscientes de esta realidad, pero no siempre aciertan con su estrategia.

De un tiempo a esta parte cualquier encuesta de satisfacción de un hotel tiene la conexión a internet como una de las principales preocupaciones de los clientes. Por su calidad, el precio o la velocidad, lo cierto es que se ha convertido en un servicio básico para quienes se hospedan en un complejo hotelero.

Aunque también se ha convertido en un negocio para las empresas que ofrecen estos servicios de wifi para hoteles. Es el caso de Eurona, operador de telecomunicaciones especializado en ofrecer conectividad en zonas no urbanas a través de satélite, también hace negocio con el desarrollo de wifi en espacios abiertos (aeropuertos) y, el caso que nos ocupa, hoteles.

Como actores implicados en el desarrollo de la conectividad en hoteles se dan cuenta de que éstos no lo están haciendo del todo bien. “En España el wifi se ha utilizado con un política equivocada al darlo gratis. Pocos hoteleros están dispuestos a invertir lo suficiente como para dar un wifi gratis de calidad”. En esos términos se expresa el presidente de Eurona, Jaume Sanpera.

Cree que los hoteles se han empeñado en dar un servicio de alta calidad y gratuito, y las dos cosas a la vez no pueden ser. Salvo cadenas hoteleras que se permiten tener un alto margen de costes. En general, piensa que un buen servicio debe revertirse al cliente, salvo que estos acepten que sea gratuito pero con publicidad u otras limitaciones.

Wifi fundamental, pero ‘freemium’

“Las cadenas hoteleras están concienciadas de que el wifi es algo fundamental”. Sobre esto no hay dudas. Así lo ve el director general de Eurona Hotspot, Jorge Ramos. “Todas las encuestas muestran que el wifi es una de las elecciones de criterio para elegir hotel”.

Ahora bien, Ramos aclara que “debido a los costes operacionales que tienen las cadenas hoteleras, algunas priorizan más que otras ofrecer wifi”. Afirma que hay hoteles que buscan diferenciarse de manera tecnológica en sus servicios. Es decir, ofrecen un wifi gratis y de calidad. Principalmente porque la propia tendencia del mercado es ofrecer este tipo de servicio gratis. De lo contrario, aclara Ramos, ese hotel terminaría penalizado.

“Lo que pasa es que el wifi gratuito de calidad ilimitado tiene un coste que no puede ser asumido por ninguna cadena hotelera, mejor dicho, la mayoría no se lo pueden permitir”. En este punto queda claro el matiz: “Si tú lo quieres dar todo gratis, de calidad y sin coste directo para el huésped, eso tiene un coste muy elevado para el hotel”.

Ante esto, el responsable de Eurona Hotspot cree que se abren diferentes estrategias para hacer del servicio wifi un coste sostenible. Puestos a darlo gratis, por ejemplo, habría que poner limitaciones si se quiere una máxima calidad.

  • Lugar donde se ofrece. Zonas como los bares o el lobby son una zona perfecta, ya que además puede incrementar las vías de consumo de los huéspedes
  • El tiempo. Ofrecer 30 minutos al día de máxima velocidad
  • En esa misma línea, se puede limitar la velocidad

Estas tres acciones tienen un mismo sentido: un servicio freemium de wifi. Es decir, generar una conectividad gratis, con o sin limitaciones; y un servicio de pago que no tenga ningún tipo de restricción y sea de máxima calidad en todo momento.

Jorge Ramos advierte de que hay clientes dentro de un hotel que tienen distintas necesidades, y por lo tanto no se puede “condenar” a alguien que necesite hacer un uso profesional a un wifi de mala calidad solo porque sea gratis. Cree que la tendencia en los negocios hoteleros será hacia ese freemium.

Imagen | Flickr – Sebastien Bertrand