Las grandes empresas del sector reclaman un Ejecutivo fuerte y estable y que se ponga. El lobby Exceltur prevé que el PIB turístico crecerá en 3,4% en 2016, pero se desinflará hasta el 2,7% si persiste la incertidumbre y hay nuevas elecciones.

2015 ha sido un año histórico para el turismo. Otro más. El sector va de récord en récord (el año pasado previsiblemente se superaron los 68 millones de turistas extranjeros, los 50.000 millones de ingresos por turismo, la demanda de los viajeros españoles –por fin- se disparó…) y en los últimos ejercicios se ha consolidado como la principal locomotora económica de España. Para muchos, incluso la única.

El turismo creció el año pasado un 3,7%, disparando su aportación directa al PIB nacional hasta los 124.000 millones de euros (el 11,7% del total) y logrando su sexto año consecutivo creciendo a mayor ritmo que el conjunto de la economía española, según las estimaciones de Exceltur. Y el turismo también lideró la creación de empleo, con 73.443 afiliados a la Seguridad Social más en 2015 (un 5,5% más) y concentrando uno de cada siete nuevos puestos de trabajo del país.

La recuperación de la hasta hace un par de años más que adormecida demanda de los turistas españoles, el continuo boom de llegadas de viajeros internacionales (aupado por la inestabilidad que no cesa, e incluso se agrava, en países competidores del Mediterráneo), el buen momento que vive el muy rentable turismo de negocio, con todas las comunidades autónomas creciendo al unísono, con el escenario macro con todo a favor (euro fuerte, petróleo barato, tipos de interés en mínimos…), con la inmensa mayoría de las empresas turísticas (con cotas de casi el 90%) mejorando sus ventas y sus resultados … Todo ello es lo que hace de 2015 un año histórico.

Y 2016, en principio, también se encamina (o encaminaba) a serlo. Pero desde Exceltur, un lobby que agrupa a una treintena de las mayores empresas turísticas que operan en España, se advierte de que el actual escenario de incertidumbre política –próximo a la ingobernabilidad y con el desafío soberanista catalán como reto crucial- puede apagar la buena marcha del sector.

La Alianza por la Excelencia Turística (Exceltur) prevé dos posibles escenarios de evolución del sector en función de si se consigue formar Gobierno en España de una manera rápida o no. Según las proyecciones del lobby, si se consigue constituir un Ejecutivo “fuerte y estable” a corto plazo, la actividad turística mantendrá el pulso y el PIB turístico crecerá un 3,4% en 2016.

Sin embargo, si no hay acuerdo y la incertidumbre política se mantiene o se eleva durante el primer semestre (esto es, un escenario en que se convocan nuevas elecciones generales) el turismo crecería sólo un 2,7% durante el año que ahora arranca. La brecha entre uno y otro escenario es de 870 millones de euros de aportación directa del sector al PIB español.

Según Exceltur, la formación de un Gobierno rápidamente (“en el que caben todos”, ha dicho el vicepresidente de la asociación, José Luis Zoreda, evitando mojarse sobre las formaciones capaces de constituir un Ejecutivo “fuerte y estable”) o no se mide en siete décimas de PIB turístico. El sector, y España, se jugarían pues casi 900 millones de euros, según sus cálculos.

“Si hay una pronta formación de Gobierno, la actividad turística seguirá a su ritmo actual, y también la inversión, y el consumo, y la creación de empleo… Si no, se abriría un escenario de mayor incertidumbre política que es lo último que necesita un empresario”, sostiene Zoreda. “Necesitamos un Gobierno fuerte y estable, con el mayor apoyo posible. Pero si en seis meses no se despejan las incertidumbres….”, avisa.