Bankia ha retirado las comisiones de mantenimiento y las cuotas de las tarjetas a los clientes que tengan domiciliados sus ingresos en alguna de sus sucursales. La medida se suma a la tendencia de todo el sector, que ha comenzado a eliminar estos cargos tras el éxito de algunas entidades.

Bankia ha anunciado que retirará las comisiones a 2,4 millones de clientes, los que tienen domiciliados sus ingresos en la entidad. El requisito es tener una nómina de 450 euros al mes o una pensión de 250 euros mensuales domiciliadas. Y esas son todas las condiciones, ya que el banco ha recalcado que esto no es una promoción sino algo permanente y para todos los clientes.

Esta nueva política complementa algunos programas de exención de comisiones de los que ya disponía, como el que beneficiaba a los jóvenes.

“El futuro de nuestra entidad pasa por que nuestros clientes piensen que les facilitamos la vida, pasa por que nuestros clientes piensen que somos útiles para ellos”, afirmó el presidente de la compañía, José Ignacio Goirigolzarri, durante la presentación de su nueva estrategia comercial.

Bankia va a dejar de percibir 40 millones de euros anuales por comisiones a sus clientes

Pero la satisfacción tiene un precio; en este caso, 40 millones de euros que Bankia va a dejar de ingresar cada año por estas comisiones.

Goirigolzarri asumió que el gran banco de Madrid va a ser capaz de amortizar el coste con la fidelización de sus usuarios. No en vano, el margen bruto que se extraía de los clientes de Bankia en programas sin recargos era 3 veces superior al que la entidad obtenía del resto, precisó el ejecutivo.

Las razones del cambio están claras para Goirigolzarri: el principal motivo de insatisfacción de los consumidores de banca es el cobro de comisiones y su falta de transparencia. Así que estaba cantado que el mercado se tenía que adaptar

Detonantes

Los diferentes actores del sector financiero miran con lupa las migraciones de sus clientes hacia otras entidades y hay una que les preocupa especialmente: ING Direct.

En al menos uno de los tres grandes bancos se tiene claro desde hace años que la firma de origen holandés es la que más clientes les roba, y lo achacan al mensaje de “sin comisiones” que siempre ha mantenido, aunque muchas veces los consumidores no tengan en cuenta el resto de servicios que se prestan. ING es capaz de ofrecer estas condiciones de entrada gracias a la ausencia de oficinas físicas, lo que estrecha la estructura de costes.

En este sentido, BBVA puso en marcha el programa Adiós Comisiones en 2010 para igualar las condiciones de la marca holandesa. Pero hoy en día hay muchos otros, como CaixaBank y Popular, que también les quitan las cuotas a los clientes con nóminas domiciliadas.

No parece que la tendencia se vaya a detener, pese al lío de las comisiones por retirar dinero de los cajeros. Es cuestión de tiempo que las entidades asuman la retirada de las comisiones.