Muchos de los asistentes a la feria tecnológica CES se han sentido decepcionados con la exposición. Los gigantes del sector no han realizado ninguna presentación de productos revolucionarios sino que se han limitado a mostrar sus electrodomésticos y algunos de los proyectos en los que están trabajando para el hogar conectado. Pero lejos de significar el declive de la cita anual, el CES que acaba de concluir ha sentado las bases de una nueva etapa. Seguro que dentro de un año vuelve a dar mucho juego.

Las marcas de tecnología ya no recurren a esta feria para presentar grandes novedades. En ciertos casos los gigantes del sector prefieren concentrar la atención del mundo en sus propios eventos, de manera que no comparten el escenario con sus rivales. Es el caso de Google, que en los últimos años está reservando algunos anuncios importantes para su conferencia anual de desarrolladores I/O.

La competencia también le ha llegado al CES desde otras muestras de la industria. Los fabricantes de móviles, de hecho, prefieren llevar los lanzamientos relevantes de dispositivos al Mobile World Congress (MWC) de Barcelona.

El encuentro de la ciudad condal ha subido como la espuma en el último lustro y la enjundia de las novedades que anuncian las marcas ha ido al alza. El motivo no es otro que la importancia que se le da al ecosistema móvil en la actualidad. Sin ir más lejos, el capítulo que más escrutan los analistas financieros en los resultados financieros de las redes sociales es el del uso de estas plataformas en los dispositivos móviles y la publicidad que se genera para estos aparatos. Por eso el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, acudió el año pasado al MWC.

Algunas marcas se reservan parte de sus lanzamientos para el Mobile World Congress de Barcelona

Si lo “sexy” se queda para el Mobile, el CES pierde fuelle. Por eso, este año ha comenzado la reinvención del encuentro.

La electrónica de consumo ha sido la protagonista tradicional de la muestra. Sin embargo, en la edición de 2016 del CES se han podido ver más innovaciones en el “internet de las cosas” que en los dispositivos móviles. Este campo y el de los coches inteligentes se han perfilado como las siguientes estrellas del show.

Dentro del Las Vegas Convention Center ha habido 92 coches aparcados, que se suman a los 64 vehículos de prueba que BMW ha dispuesto en el exterior y el puñado de bólidos que Ford ha colocado cerca del centro de exposiciones.

Los grandes fabricantes, como Volkswagen y Chevrolet, han aprovechado el CES para hacer anuncios relacionados con el coche eléctrico; el primero ha presentado un Golf eléctrico y una furgoneta también eléctrica y futurista, mientras que el segundo ha dado a conocer su Bolt, un compacto eléctrico algo más asequible que sus homólogos.

Además, las marcas han hecho hincapié en el coche autónomo como la gran tendencia del sector para el futuro, así que por allí irán los tiros en los siguientes CES.

Argumentos para defender el CES

Aunque no se hayan visto tabletas ni smartphones rompedores, esta ha sido una feria importante. ¿Por qué? Porque es la primera del año, para empezar. El sector tecnológico, por mucho que se reserve unas cuantas balas, muestra a las claras las tendencias que van a guiar el presente ejercicio: wearables, internet de las cosas y vehículos inteligentes. El año que viene seguirá siendo la primera gran cita del calendario, así que tiene la relevancia asegurada.

En segundo lugar, el CES sigue siendo la feria más grande, con permiso de la IFA de Berlín, que es algo más reducida. El mero hecho de que sea la más grande le da una fuerza gravitatoria fenomenal, por lo que si quieres ser alguien en el mundo de la tecnología tienes que estar aquí sí o sí. Aunque no haya nada nuevo bajo el sol ni nada que anunciar; basta con enseñar unos cuantos prototipos para demostrar que estás vivo.

En tercer lugar, business is business. No se puede olvidar que Estados Unidos es el mercado más relevante del mundo. China e India son más grandes, sí, pero no tienen el nivel adquisitivo de Norteamérica. Europa es harina de otro costal; todavía tenemos que saber si somos un mercado único de verdad, especialmente en lo relativo a telecomunicaciones, y si los ciudadanos alemanes tienen los mismos derechos que los italianos.

Estados Unidos sigue siendo el mercado más relevante del mundo y es un país de empresas tecnológicas

Además, Silicon Valley está a tiro de piedra. Estados Unidos es un país de empresas tecnológicas, así que hay que acudir al CES de 2017 si eres proveedor, cliente o curioso.

Por último, otra razón por la que es importante que el CES continúe como una cita de referencia es la economía de Las Vegas. Aunque la controversia siempre rodea las ferias profesionales porque los puestos de trabajo que dejan son temporales y las inversiones no acaban llegando al ciudadano, lo cierto es que mucha gente en Nevada cuenta con la actividad que genera el CES.

Por ejemplo, los conductores de Uber, el transporte prácticamente oficial de la exposición, reconocen que esta es la feria que más afluencia de visitantes atrae. No es moco de pavo, ya que Las Vegas tiene en las convenciones su principal fuente de turistas, si se descuentan los que llegan para apostar y desfasar, por supuesto.

Pese a que no es una razón de peso, la economía de la Las Vegas ya cuenta con que los 175.000 profesionales acreditados para la presente edición volverán el año que viene; no necesariamente los mismos pero sí un número similar de personas.

Se mire por donde se mire, el CES de 2017 será muy importante. La ciudad de los casinos es una apuesta segura.