El consejero delegado de Netflix, Reed Hastings, ha elegido el primer día del CES de 2016 para anunciar que su compañía se ha convertido en una plataforma planetaria de televisión. De una tacada, el ejecutivo ha encendido su servicio en 130 países de todo el mundo, algunos de ellos tan relevantes como Corea del Sur, India o Rusia. Sin embargo, no ha ocultado su ambición y su próximo objetivo: China.

Con estas incorporaciones, el “visionario” -como lo ha definido el presidente de la patronal CTA que organiza la feria tecnológica, Gary Shapiro- ya tiene su videoclub online en prácticamente todo el mundo, con el permiso del gigante rojo. Eso sí, ha adelantado que están haciendo todos los esfuerzos necesarios para llegar a ese mercado; de hecho, los únicos límites que se ha marcado para su despliegue son los que les impone el Gobierno de EEUU: Corea del Norte, Siria y Crimea.

La expansión de Netflix también se aprecia en algunas cifras que Hastings ha desgranado: está presente en 70 millones de hogares de todo el mundo y existen 1.000 modelos de dispositivos desde los que se puede acceder a la plataforma.

Para la compañía es simple: si se ofrece un producto de buena calidad y a un precio razonable, la gente lo compra. Y en este caso, el modelo de negocio ha conseguido triunfar en el mercado.

“Con internet por fin podemos dar a la gente lo que siempre han querido, poner a los consumidores en el asiento del conductor”, ha asegurado el consejero delegado de la compañía durante su primera intervención. “No más esperar, no más ver contenido a una hora programada, no más frustración”.

Netflix estrenará este año una serie sobre Isabel II de Inglaterra y otra sobre el nacimiento de la música disco

La clave del éxito creciente de Netflix ha sido la producción de contenidos propios. Por eso, la compañía ha presentado los tráileres de 2 nuevas series que verán la luz este año. En primer lugar, The Crown retratará el ascenso de la reina Isabel II al trono del Reino Unido en 1953. En segundo lugar, The Get Down explicará cómo surgió la música disco durante la década de 1970.

Estos estrenos llegarán a todos los países, como todo lo que produzca Netflix en el futuro. Tal es el afán global de la multinacional que Hastings ha reiterado su intención de acabar con el sistema de distribución tradicional, que todavía les mantiene “prisioneros”.

Una de las aristas de este conflicto es la limitación de contenido por países, algo contra lo que están luchando tanto él como la Unión Europea.

Los europeos están frustrados porque si te mueves de país aunque se supone que debería ser una comunidad, a menudo no tienes acceso a tu contenido. La Unión Europea está respondiendo a esto y nosotros estamos tratando de hacer lo mismo a nivel global”, ha subrayado el consejero delegado, que cree que en 5 o 10 años se podrían romper estas barreras, especialmente tras la generalización de los estrenos globales.

Lo que sigue en el tintero es lo que sucederá en algunos mercados con algunos problemas concretos, como en el caso de España.

Rivales, clientes

El responsable de comunicaciones de Europa, Oriente Próximo y África, Joris Evers, ha aclarado en declaraciones a SABEMOS algunas de las incógnitas que se ciernen sobre la plataforma en España, tres meses después de su desembarco en el país.

Para empezar, ha indicado que en la compañía están satisfechos con la marcha del negocio en los primeros meses, al tiempo que ha aclarado que todavía tardarán unos cuantos años, entre 2 y 5, en rentabilizar la inversión que han realizado para la compra de derechos.

Por el momento no hay ninguna novedad en lo que respecta a la producción de contenidos en España, aunque reitera que la empresa sigue en conversaciones con diferentes agentes del mercado por si surge alguna oportunidad.

Precisamente sobre los derechos de emisión de sus contenidos, Evers ha aclarado que Movistar seguirá manteniendo una opción prioritaria para hacerse con las siguientes temporadas de su exitosa serie House Of Cards, mientras que Netflix tendrá que esperar varios meses a que se estrene en la plataforma de Telefónica para incluir los nuevos episodios en su catálogo.

Se trata de un problema que no se va a producir en adelante, ya que la estrategia de Netflix, con la incorporación de 130 países a su radio de acción, ha virado definitivamente al estreno global de contenidos.

Un ejemplo es el de la nueva serie de Marvel, Jessica Jones, cuya protagonista, Krysten Ritter, ha estado apoyando a Hastings en su presentación.

Tras anunciar la expansión a prácticamente todo el mundo, Netflix ha experimentado un sobresaliente rebote en bolsa de casi el 10%. Una lección para los que no vienen al CES, como las compañías españolas. Pero también la actitud de Hastings, quien ha admitido preguntas de todos los medios de comunicación -incluido SABEMOS-, contrasta con la actitud provinciana de la mayoría de los empresarios españoles. Con lo rentable que es la transparencia.