A finales de año HTC lanzaba su último buque insignia, un terminal de gama media con acabados premium que recordaba al iPhone, con la esperanza puesta en que el terminal sería la mejor solución a los meses de pérdidas que arrastraba la compañía.

La cifra de ventas de HTC en el mes de diciembre alcanzó los 195,6 millones de dólares, situándose en su nivel más bajo desde hace años. Esto a pesar de que en el mes anterior, en noviembre, se producía el lanzamiento del HTC One A9, un terminal reseñado en SABEMOS.

Malas noticias para la compañía. Las vacaciones de Navidad suelen ir acompañadas de subidas en las ventas de smartphones. Sin embargo, este año a HTC se le ha atragantado el turrón, y el One A9.

La última bala que le quedaba en la recámara era el HTC One A9, que en un principio creó la ilusión de ser la solución a los problemas de ventas para que en menos de un mes haya pasado a ser un teléfono más, de esos que no cumplen las expectativas. En noviembre, con el lanzamiento del terminal se mejoraron las cifras registradas en los meses anteriores, sin embargo con diciembre volvía HTC a su camino habitual.

Si se mira más allá de estos dos últimos meses, encontramos que las ventas anuales de la compañía han caído un 35,24% en comparación con los datos extraídos en 2014. Un duro golpe para la compañía que tiene mucho por hacer si quiere volver a recuperar sus datos de ventas.

HTC, algo más que smartphones

Mientras se revelan los preocupantes datos sobre la venta de smartphones de HTC, la compañía no abandona la partida y apuesta por nuevos productos con los que poder hacer frente a la situación actual y llenar ese vacío que parece estar generando el mercado de los teléfonos inteligentes.

HTC acaba de presentar la segunda versión de sus gafas de realidad virtual, las HTC Vive Pre, que llegan dispuestas a competir gracias a las mejoras que incluyen con respecto al modelo anterior. 

Además, HTC mira ahora cara a cara a los deportistas lanzando una pulsera inteligente y un monitor de ritmo cardiaco con el que busca hacerse hueco entre los que corren, entrenan y pasan horas en el gimnasio.