Leer está de moda, al igual que lo hipster, montar en bici, tomar Gin Tonics y recomendar a Kant. O estás o no estás. Y un urbanita siempre tiene que estar.

Atrás quedó llevar los libros de un lado para otro. También se complica eso del “postureo intelectual”. El ebook ha transformado nuestra forma de presumir de títulos, de cargar con ellos y también el modo de consumirlos. El ebook es el nuevo urbanita. Y con él ha llegado la revolución de la lectura.

¿Y por qué es urbanita? Según los datos que ha recopilado Nubico, durante este pasado 2015 las personas que viven en grandes ciudades consumen más lectura en digital, ¿motivo? Las horas que nos pasamos viajando en transporte público. Pero también tenemos días. Los domingos son nuestro favorito de la semana para leer. ¿Y el peor? Pues sí, los lunes. Ojo, somos más urbanitas pero “animales de costumbres”. Los lunes siguen siendo lunes, por lo que sigue sin gustarnos ni ellos, ni nada que tenga que hacerse el primer día de la semana (en su mayoría).

En cuanto al tipo de dispositivos, preferimos la lectura en tablets y smartphones. Porque aunque el consumo de eReaders se ha disparado en el último año, somos de costumbres y, nuestro smartphone, es nuestro smartphone.

Pero, ¿hemos dejado atrás, de una forma casi definitiva, el papel? Cuidado, aquí pueden surgir conflictos internos. El urbanita es moderno, pero un moderno es hípster y a un hispter le gusta lo retro… ¿O es todo esto al revés? ¿Qué pasará con eso de leer un buen libro en un café de la gran ciudad? ¿Nos sabrá igual de delicioso ese café con un eReader entre nuestras manos? ¿O lo importante no es el café? Lo que auguro es que ese tipo de fotos en Instagram darán un giro de 360 grados. Por lo menos, tendrán otro “enfoque”.

Sea cual sea el formato elegido, lo que es cierto es que leemos más. Y eso está bien. Durante el pasado año, la Federación de Gremios de Editores de España registraron un aumento del 2% con respecto al 2014, destacando eso sí la subida de un 5% del total de libros en formato digital.

También compramos más libros por internet, en concreto un 14% más hasta el 2015. Así lo demuestra el portal ‘cuponation.es’, donde han multiplicado las ventas en un 2,5% desde el 2014. Las perjudicadas, las librerías. Sus ventas descienden un 10%.

Ya sea en formato físico o digital y adquirido por Amazon o en cualquier librería del barrio, lo que sí podemos decir, o eso demuestran los datos también recogidos por Nubico, es que los solteros no independizados y padres de menores de 18 años son los que más tiempo tienen para disfrutar el placer de leer. Claro, luego vienen preocupaciones, facturas y demás; y, de repente, el concepto “tiempo libre” se convierte en eso que te cuentan otros que aprovechan para leer un buen libro (físico o digital) en ese café por el que solías pasar.

¿Debate incorrecto o mal planteado?